La buena defensa del Canoe y el desacierto aguan el debut liguero
El Acis-Sufi regaló una ventaja decisiva al rival al atascarse en el inicio del cuarto definitivo
El Acis-Sufi no pudo debutar en la élite con victoria. Peleó y sufrió, pero pagó la novatada y estuvo muy atenazado. Su ataque no fue ágil frente al gran nivel defensivo exhibido por Canoe y la suerte no acompañó con incontables fallos de canastas fáciles de esas que duelen especialmente y que acaban pasando factura moral a cualquier equipo. Y eso que en defensa el Acis-Sufi salió bien plantado y fue capaz de mantenerse en el partido durante treinta minutos, cuando las cosas no funcionaban adelante. El equipo apretaba los dientes y retornaba a defender el aro rival aunque veía como sus opciones de anotar se iban en balones perdidos tontamente o en tiros libres que escupía el aro. El partido comenzó ya con ventaja para el Canoe. Pesaba el debut y el balón exhibía ya que no quería entrar. El conjunto leonés precisó dos minutos y medio para que Arminda sumase los primeros puntos del Acis-Sufi en la Liga Femenina. Tina Lelas inició su particular suplicio en los tiros libres y sólo sumó uno de cuatro en apenas cinco minutos. La jugadora no tenía su día y se desesperaba en la pista porque sus números no eran normales (3/7 en tiros de dos y 4/12 en tiros libres). Los colegiados tampoco ayudaban al equipo y lo castigaron con una decena de faltas en diez minutos que obligaron a Estrada a precipitar las rotaciones. Con Estela Ferrer en pista el Acis-Sufi alcanzó los primeros empates, gracias a la intensidad de Hill, que ayer logró enganchar a la grada con el nuevo equipo. El segundo cuarto fue para el Acis-Sufi (18-13). Tina se fue un rato al banquillo para frenar su desesperación y con una buena defensa el conjunto leonés pudo correr para cobrar sus primeras ventajas, con un robo de Arminda y un 2+1 de Hendry. El partido parecía que cambiaría, pero el Canoe supo recuperarse fácilmente, y al descanso se llegó con igualdad (31-29). El paso por el vestuario permitió al Acis-Sufi recomponer su defensa y recuperar se nuevo la comodidad en la cancha. Pero de nuevo llegaban los errores flagrantes y el Canoe se puso arriba. Eran tiempos de igualdad y el Acis-Sufi parecía que iría a más. Llegó a alcanzar una ventaja máxima de seis puntos (44-38), pero el rival zanjó la crisis sin ningún problema para entrar en el periodo definitivo un punto abajo (44-43). Y el Acis-Sufi cogió una «pájara» tremenda. La intensidad del partido había sido grande y las jugadoras estaban muy castigadas de minutos. Un parcial de 0-12 para el Canoe abrió una brecha que ya parecía insalvable. Las jugadoras se intentaban dar ánimos en la pista, pero ahora el balón si que no entraba de ningún forma y el Acis-Sufi estuvo cinco minutos y medio sin sumar ni un solo punto. El equipo estaba fuera del partido y perdía balones con extrema facilidad. Arminda vio como la señalaban una antideportiva que abría brecha en el tanteador. Cuando Hill consiguió romper la mala racha en la jugada siguiente, la mala suerte que ayer se cebó con el Acis-Sufi llegó en forma de quinta personal. La australiana, muy alabada en la grada, dejó su puesto a Sara. La jugadora canterana puso todas las ganas del mundo y esa ansiedad le llevó a incurrir en tres personales consecutivas a jugadoras con buen tiro, que permitieron al rival anotar tiros libres hasta sumar una ventaja máxima de 14 puntos (46-60). Pero ahí el Acis-Sufi sacó la raza y peleó hasta la extenuación. Había poco que hacer, pero Arminda se echó el equipo a la espalda para impulsar un parcial de 6-1 que dejaba al conjunto leonés seis puntos abajo a falta de 50 segundos. Y aún hubo margen para más, ya que a falta de ocho segundos y con el balón para el Acis-Sufi tuvo la oportunidad de lanzar un triple desesperado que ya salió de las manos desviado. Primera derrota en la Liga y el equipo se fue dolorido. Por delante el calendario depara ahora tres partidos contra los «cocos» Hondarribia, Barcelona y Perfumerías. Ayer no era el día del Acis-Sufi. En los equipos suele preferirse que un debut sea lejos de la cancha propia y no como ocurrió ayer. Los nervios y la presión atenazador en exceso al equipo de Estrada.