La trayectoria de la Deportiva y el Zamora no podía tener otro final (0-0)
La falta de pegada local y la solidez defensiva rival concluyen con el resultado más lógico

Fernando Screpis debutó ayer como titular y tuvo una buena actuación en líneas generales
Deportiva y Zamora jugaron un partido de poder a poder en El Toralín, con alternativas constantes en el juego que derivaban en acciones de peligro ante ambas porterías. El inicio resultó vibrante porque los de Balta ya pudieron haberse adelantado en un despiste defensivo local que ya va convirtiéndose en un clásico y ha costado más de un disgusto. Por fortuna, en esta ocasión el delantero centro Curiel ofició casi de central y echó el balón fuera de banda cuando estaba casi sobre la línea de gol. Un amigo. No tardó en responder la Deportiva en una buena penetración de Rubén Vega por la derecha que centra sobre Brasi en boca de gol y se anticipa Vilches cuando Tarradellas estaba en mejor disposición para rematar solo en el segundo palo. A partir de este momento los dos equipos bajaron el pistón y las ocasiones de peligro llegaron como consecuencia de disparos lejanos, más o menos claros pero que nunca importunaron a los respectivos guardametas. Fran y Tarradellas fueron los que más lo intentaron en la Deportiva, aunque Fernando Screpis también probó fortuna, sin éxito, obviamente. El Zamora había salido acosando a la Deportiva con una presión asfixiante en toda la cancha que luego fue menguando. En las pocas oportunidades en las que los locales lograron zafarse del agobio rojiblanco, Tarradellas encontró espacios para penetrar hacia Vilches, pero el catalán no estaba teniendo su mejor tarde y todo quedó en nada. En el bando rival era el asturiano, pretendido en su día por la Deportiva cuando militaba en el Marino y Simón dirigía a los bercianos, Sergio Villanueva, el que complicaba la existencia de Jesús, otra vez en el lateral zurdo tras su sanción. El primer tiempo concluyó sin mayor novedad y los jugadores se fueron a vestuarios después de protagonizar una primera mitad que no pasará a la historia por su calidad balompédica. Tomé no debía verlo con mucha claridad porque nada más que los protagonistas dejaron el césped ordenó a Héctor Asenjo que preparara a todo su banquillo, excluído el meta Benjamín, para tenerlos en tensión de cara a la continuación. Tomé mueve el banquillo En el segundo tiempo se quedaron en la caseta Toñín y Soto. Ninguno había estado muy afortunado y además el central había recibido una cartulina amarilla. En su lugar entró Jechu para ocupar el lateral diestro y Povedano, que formó junto a Bornes repitiendo la misma pareja de centrales que empezó la Liga.