El León paga muy cara su ansiedad inicial y pierde con el Ro'casa
El León BM cosechó ayer una nueva derrota en San Esteban ante un equipo que no se merece su ubicación en la parte baja de la tabla. El conjunto canario supo rentabilizar desde el primer momento el mal comienzo del partido por parte de las de Miguel Peñas. Una salida que lastró cualquier posibilidad de éxito para el conjunto leonés en un partido en el que las canarias siempre fueron por delante en el marcador, con ventajas amplias, y que tan sólo vieron peligrar su hegemonia en los inicios del segundo periodo, cuando las visitantes se permitieron el lujo de estar durante seis minutos sin anotar ningún gol. Esta circustancia dio alas a las locales, que creyeron en sus posibilidades e incluso llegaron a ponerse a sólo tres goles de diferencia mínima en dos oportunidades. Esta situación, repetida por dos veces, fue un espejismo en el transcurrir del partido, donde las canarias supieron en todo momento jugar con el tiempo del partido para no conceder en ningún momento algún tipo de esperanza a un conjunto que se mantiene en la parte baja de la tabla, con una sola victoria, la obtenida hace ahora siete días en la pista del Castelldefels. El debut de la rusa Oxana Fomina, autora de un gol, fue meramente simbólico ya que la jugadora necesitará un periodo de tiempo lo suficientemente lógico para poder adaptarse al tipo de juego del equipo leonés y a todas las circunstancias que concurren en este tipo de incorporaciones con la liga ya comenzada. La capacidad de sacrificio de las leonesas no tuvo recompensa a pesar de la demostración de entrega y voluntad de la que hicieron gala a lo largo de los sesenta minutos, una circunstancia que se alió con importantes dosis de mala suerte, que por momentos se cebó en un tipo de partido en el que la ansiedad por intentar reducir diferencias fue el principal argumento para impedir que el León BM extrajese algo positivo de esta cita liguera. Con esta derrota el panorama no se aclara para el conjunto leonés, que deberá confiar en sus propias fuerzas y no caer en el derrotismo que refleja el momento actual en la tabla clasificatoria.