Dos veteranos se impusieron en el provincial de caza menor con perro
Pedro Bravo, de Peñacorada, y Antonio Sahelices, de La Venatoria, irán al autonómico

Antonio Sahelices y Pedro Bravo posan con las piezas abatidas durante el campeonato
El campeonato provincial de caza menor con perro ha deparado el triunfo de dos veteranos pese a que, en la presente edición, ha sido numerosa la participación de jóvenes cazadores. Por primera vez el campeonato se ha celebrado en dos jornadas. La Federación de Caza, organizadora del campeonato, pretendía de esta forma hacerse eco de las opiniones dispares de los participantes, opiniones divididas entre quienes preferían el terreno llano y quienes deseaban el monte. De esta forma la primera jornada se desarrolló en los cotos de Villamol y Codornillos, en las proximidades de la ribera del Cea cuyo campo presenta una orografía llana con cultivo de cereal y alguna mancha de maíz. La segunda jornada se desarrolló en Bustos y Tejados, zona boscosa y accidentada con predominio del monte bajo de encina, roble y matorral. El campo de Villamol y Codornillos resultó generoso con los cazadores, «como en las mejores épocas del coto social de los Oteros» según palabras del Delegado de la Federación Miguel Fierro. Muchas perdices y tiempo soleado, unido a la puntería de los participantes depararon un balance de diecinueve perdices, tres liebres y dos becacinas. El jurado no puntúa directamente a las agachadizas o becacinas, pero si las tiene en cuenta para dilucidar desempates. Tras esta primera jornada Antonio Sahelices de La Venatoria, con cuatro perdices y una agachadiza se situaba en primera posición seguido de Pedro Bravo de la Sociedad Peñacorada con cuatro «patirrojas». El campeón de la pasada edición, Pedro Cabezas, conseguía dos liebres lo que le ponía muy difícil la revalidación del título. Pero quedaba la segunda jornada en Bustos y Tejados y todavía podía suceder cualquier cosa. El monte sin embargo no resultó fácil para los cazadores, alguno de los cuales ya había arrojado la toalla. Tan solo dos perdices y una liebre colgaban de las perchas al final de la mañana. Pedro Bravo presentaba una perdiz en el control, que unida a las cuatro del primer día le colocaban en primera posición. En segundo lugar quedaba Sahelices que se lamentaba de no haber sentenciado el primer día y, como le viene sucediendo año tras año, de no disponer de un buen perro. La clausura del campeonato y la entrega de premios se celebró ante un cocido maragato en un restaurante de Celada. En unas breves palabras Fierro agradeció a todos los participantes la deportividad demostrada a la vez que ponía de manifiesto el gesto de la Sociedad Riomonte de ceder dos de sus acotados para el evento invitando a los Cotos de León a hacer lo mismo en próximos años. Próxima cita, Ávila No parece, sin embargo, que esto vaya a suceder habida cuenta que en el campeonato provincial participan muy buenos cazadores y que, lógicamente, se cobran un buen número de piezas cinegéticas. Los dos primeros clasificados acudirán el día veinte de noviembre al campeonato autonómico que se celebrará en el coto de Mengamuñoz, provincia de Avila. Se trata de un antiguo coto social ubicado en plena sierra. Un terreno agreste y con abundante arbolado de pinos, con bastante caza pero muy difícil de batir. Los representantes leoneses parten, a priori, con bastantes posibilidades. Pedro Bravo, que ya ha participado en varios autonómicos, es un cazador muy ligero, con mucho instinto y grandes facultades físicas. Antonio Sahelices tiene como principal virtud su magnífica puntería que viene acreditando año tras año al quedar entre los mejores, pero tal vez el terreno duro no sea el mejor escenario para él. En todo caso y en estos campeonatos la suerte siempre puede jugar un papel determinante.