León se queda sin rival en la pista al empezar a defender con ganas
El Algeciras exhibió su calidad y creó graves problemas a los de Jareño hasta el último cuarto

Higgins intenta anotar en el aro del Algeciras con la oposición de tres jugadores del rival
El Baloncesto León sumó ayer un valioso triunfo que sólo llegó cuando el equipo empezó a defender con intensidad para sacar al Algeciras de la pista. Y es que el partido tuvo dos fases radicalmente distintas. El equipo gaditano plantó cara durante 32 minutos y después desapareció de la pista. Ayer no fue un buen día en defensa para León, ni tampoco de suerte en el ataque, donde erró incontables lanzamientos fáciles. Sólo en el último cuarto, con Dani y Higgins dueños de la zona, con Méndez frenando a Bulfoni, y con Pedro Rivero castigando a base de triples al rival, el partido se decantó para los leoneses. Por contra, ni Jeffers ni Barnes tenían su mejor día. El encuentro arrancó con un serie de triples por parte de ambos equipos que disparó rápido el marcador. León presionaba en todo la pista, pero el Algeciras conseguía finalizar con acierto sus ataques. El marcador avanzanba vertiginosamente, con ventajas en el inicio para León y al final del cuarto para Algeciras. Y es que el rival no perdonaba, especialmente en los despistes en defensa de León y desde la línea de triples, con Bulfoni lanzado. Jareño empezó a mover el banquillo, porque el partido no iba por los cauces deseados y el rival aprovechaba para dar descanso a su único base nato Ybarra, porque para el Algeciras sí transcurrían las cosas de acuerdo con lo deseado. En el segundo cuarto León buscó sin acierto el atajo de los triples y empezó a sufrir en exceso en la pista. Sólo algún triple puntual de los de Jareño zanjaba las rachas positivas del Algeciras. Pero había esperanza, porque si en un día bastante malo el equipo estaba en el partido, con una reacción -que al final llegó- se podría paliar la situación. Y tampoco la pareja arbitral ayudaba. Los jugadores de León se quejaban inútilmente de los continuos empujones que les impedían acercarse a la canasta del rival, con un dato relevante. Algeciras jugó a sus anchas porque sólo se le señaló una falta en los diez minutos. En el último minuto antes del descanso León llegó a ponerse arriba, pero otro error infantil llevó al Algeciras a los vestuarios con ventaja (38-39). El arranque del tercer periodo se auguraba decisivo y León lo inició con una pérdida de balón, un lanzamiento errado y una falta en ataque. Mucho oxígeno para un rival que si lo aprovechó para establecer una nueva máxima a su favor (38-45). Jeffers anotó en su propia canasta en un rebote y León parecía que se desangraba en la pista. Pero la fortaleza mental le permitió apretar los dientes para intentar remontar. Y cuando el balón parecía que no entraría nunca llegó una serie de tiros libres para León, en los que sólo fue capaz de anotar uno hasta en cuatro ocasiones. El rival seguía llevando la iniciativa, aunque muy leve. Y fue Dani el que despertó a la grada en los instantes finales del cuarto con un espectacular tapón. El público se había contagiado por la noche y la Peña El Tambor estaba sola a la hora de animar. La grada se había dado cuenta de que era necesaria en este partido. El cuarto definitivo se abrió con ventaja para el Algeciras, pero duró dos minutos. León se fue a la línea de triples y en esta ocasión sí entraron. Panadero, Méndez y Rivero acribillaron el aro rival, mientras en defensa Higgins noqueaba a Guillén y Méndez acababa con Bulfoni, al que no le llegaban ni siquiera los balones. Y con esos reajustes el partido varió 180 grados. El Algeciras no volvió a anotar más y León se había adueñado de la cancha. Defendía, reboteaba y taponaba de forma espectacular para acabar con el rival. Y sumó un parcial de 22-6 en el cuarto para que la Peña El Tambor pudiese hacer sonar «Paquito chocolatero» durante dos interminables minutos. León recuperó su racha victoriosa tras el tropezón de Fuenlabrada y ya es quinto en la tabla. El viernes toca visita al Cáceres que ayer ganó al Ourense en casa, tras perder precisamente en Algeciras.