COPA FEDERACIÓN
El Promesas remonta en un par de minutos dos goles en contra
Fernando y Alberto igualan al Oviedo una eliminatoria que se había puesto cuesta arriba
La eliminatoria se decidirá en La Dehesa de San Juan. Ayer, en el encuentro de ida de los dieciseisavos de final, el Promesas Ponferrada consiguió un meritorio empate ante el histórico Real Oviedo. La igualada tiene mayor valor si se tiene en cuenta que el equipo asturiano llegó a tener dos goles de ventaja al comienzo del segundo tiempo. La vuelta se disputará el próximo día 8 a las 17:00 horas. En el primer tiempo el Promesas Ponferrada no existió prácticamente en ataque. En este periodo el dominio del Real Oviedo fue total y absoluto. Volcado desde el principio sobre el área visitante, los hombres de manolo Tomé se las vieron y desearon en defensa para impedir que los ataques oviedistas no consiguieran su propósito. En cuatro minutos, del 19 al 23, el equipo asturiano dispuso de cuatro oportunidades para inaugurar el marcador. Las magníficas intervenciones de Manu lo impidieron. La primera fue en un potente disparo de Jandro desde fuera del área. Las tres siguientes (en los minutos 20, 21 y 23). El guardameta del Promesas Ponferrada le ganó la partida a Darío. Sólo en una ocasión el conjunto blanquillo se acercó con peligro a las inmediaciones de la portería del Real Oviedo. Fue en el minuto 31 y a punto estuvo de acabar en gol, pues Luis Cembranos culminó la jugada con un fuerte remate que se estrelló en uno de los palos de la portería de Ponzo, que nada hubiera podido hacer -se quedó mirando la trayectoria del balón- de haber ido unos centímetros más a la izquierda. Del posible 0-1 se pasó tres minutos más tarde al 1-0. El incisivo Darío se adentró en el área rival y en su pugna con Rupi cayó al suelo. El delantero local reclamó penalti al árbitro mientras el balón seguía rodando. El colegiado no atendió las protestas, pero inmediatamente Ministro derribó a Nacho. En esta ocasión el árbitro sí vio falta y señaló la pena máxima, que fue transformada por Benjamín. La segunda parte fue muy distinta en todo a la primera. El partido se reanudó con un golazo de Darío, que batió a Manu con una volea impresionante. El choque y la eliminatoria parecían sentenciados, pero en dos minutos de despiste del Oviedo el Promesas empató. Primero en una mala salida de Ponzo que aprovechó Fernando para batirle y luego con un penalti por manos de Urizar, que estaba en el suelo y fue protestado por los locales, transformado por Alberto, que acababa de saltar al campo en lugar de Ion García. A partir de ese momento, con 2-2 en el marcador, y pese a que se jugaron 30 minutos más, no hubo ocasiones.