La explosión de Riquelme le hace recuperar su papel de estrella
La recta final del 2004 ha contemplado la explosión definitiva del enganche argentino Juan Román Riquelme en el fútbol español, una metamorfosis que le ha devuelto su condición de estrella. Cuando salió de Argentina para fichar por el Barcelona en el 2002 y con 22 años cumplidos, su entrenador en Boca, Bianchi, dijo de él que era «el mejor 10 del mundo, un futbolista muy cerebral, que dirige el juego y marca los tiempos del equipo», unas virtudes que le ha costado sacar a relucir en España. Sin embargo, el centrocampista argentino pasó de ser el fichaje estrella del Barcelona a ser descartado para continuar en el equipo en la siguiente campaña, una decisión que coincidió con la llegada de Ronaldinho, un futbolista que ocupa una demarcación similar a la de Riquelme. La acumulación de otros fichajes extranjeros también propició su marcha. Así, Riquelme consagrado como la gran figura del Boca, no tenía hueco en el Barcelona y se vio «obligado» a hacer las maletas a Villarreal.