Diario de León

DAKAR

Comaganacuatrominutosensu último ataque a Despres

Ari Vatanen logra su victoria número 51 y amplía su leyenda en el raid africano

Los Mitsubishi dominan una prueba cada vez menos aventurera y en la que cada día se va más deprisa

Los Mitsubishi dominan una prueba cada vez menos aventurera y en la que cada día se va más deprisa

Publicado por
Europa Press | tambacounda

Creado:

Actualizado:

El ataque del español Marc Coma (KTM) en la decimocuarta etapa, disputada ayer entre Kayes y Tambacounda sobre un recorrido de 630 kilómetros, 529 de ellos de especial, no fue suficiente para que recuperara el tiempo necesario sobre el líder en motos de la prueba, el francés Cyril Despres (KTM). A tres días de la llegada al Lago Rosa de Dakar, y con la carrera entrando ya en territorio senegalés, el intento, penúltimo ya, del catalán le permitió ganar casi cuatro minutos con respecto a Despres, poco tiempo para lo que necesita. Coma, quinto en la jornada, sacó las pocas fuerzas que quedan ya después de dos semanas de competición, aunque éstas no fueron suficientes para cobrarse el tiempo suficiente sobre un Despres que administró sin problemas su cómoda renta. El galo cuenta ahora con un margen de 12 minutos sobre Coma en la general para jugar mañana, ya que la jornada del domingo será prácticamente un paseo para los supervivientes en Dakar. Quien dio un paso atrás en su lucha por estar en el podio fue Isidre Esteve (KTM), que hoy volvió a acumular retraso con Alfie Cox (KTM) y ya se encuentra a más de seis minutos del sudafricano. En la lucha por la victoria de etapa el brasileño Jean De Azevedo (KTM) se estrenó al batir al francés David Frétigné (Yamaha) por un insignificante, tras casi 530 kilómetros de especial, margen de 10 segundos. El galo, campeón del mundo de enduro, mandó en la primera parte de la etapa, pero al igual que ayer, vio como la potencia de la KTM imponía su ley y terminaba por dejarle sin la victoria. En coches, con los Mitsubishi de los franceses Stephane Peterhansel y Luc Alphand aguardando ya al final en Dakar, los Nissan, con el veterano Ari Vatanen a la cabeza, movieron sus piezas para hacerse con el triunfo en la jornada y trataron de meterse en el podio, logrando tan sólo uno de sus objetivos. Vatanen, ganador en cuatro ocasiones de la prueba, realizó a la perfección su papel de escudero del sudafricano Giniel de Villiers (Nissan), ante la oportunidad de atacar la tercera plaza en la general tras los problemas de la alemana Jutta Kleinschmidt (Volkswagen) y, de paso, aprovechó para sumar su triunfo de etapa número 51 en el mítico rally-raid y elevar a tres su ventaja en este apartado sobre Peterhansel. Kleinschmidt, que rompió la dirección de su coche, pudo seguir adelante gracias al sacrificio del americano Robby Gordon (Volkswagen), que peleaba en esos momentos por la etapa, y salvar el último cajón del podio, a pesar de ceder más de dos horas con el vencedor de la jornada.

tracking