Lucha reivindicativamente leonesa
LUCHA REIVINDICATIVA y beligerante Leonesa. Sentimiento de Leonesidad. Desde esa percepción, manifestación de un lector: a la Plaza de Las Cortes Leonesas ningún monumento alegórico le iría mejor que la escultura de la Lucha Leonesa (al tiempo que se le alejaba de los aledaños de la Junta de «Castiga a León») ¡Superior a cualquier alegoría o grupo escultórico alusivo...! Pues quede ahí el testimonio del amable lector, por más que desde esta columna sigamos «viendo» a la escultura luchística -en toda su grandeza- frente al Palacio de Deportes / Palacio de la Lucha Leonesa. En cualquier caso, de lo que se trata es de que aflore sensibilidad luchístico-leonesa, reivindicativamente leonesa: Lucha Leonesa / Lucha por León: «La mayor inocentada / es hacer labor honrada / para la gente oprimida / en una tierra dormida / que no se entera de nada» (Benito Pamparacuatro, alcalde republicano de Sahagún fusilado en el 36). ¿Insensibilidad luchísticoleonesa? Del concejal de Deportes del Ayuntamiento de León, la reacción a los restos luchístico-municipales que venimos señalando las últimas semanas, lo está siendo en clave de silencio. Que ya apercibía Crémer desde «El Desamado»: Te pagaré con el silencio / que no hay moneda más triste / ni más agrio desprecio /. O acaso tome cuerpo el título de un poema de Julio Llamazares -habitual seguidor de los corros cuando anda por ahí- y que resulta así de ilustrativa y expresivamente cazurro: «entre el silencio y el olvido». Lucha Leonesa. Lucha reivindicativamente Leonesa. Eso precisamente representa lo de Leonesismo o Leonesidad, versus Asturianía en Asturias etc. Sólo que los asturianos no se avergüenzan de su Asturianía ni en Asturias se consideraría poco políticamente correcto los alardes de Asturianía. Aquí... Aquí no queda sino seguir embarcados a bordo de ese postrer refugio de Leonesidad que encarna el combativo Ademar, mientras soñamos a navegar otros poéticos cauces con todo el acento beligerante -Lucha Leonesa- y hasta desafiante. En sus «Vientos del Pueblo», allá por los años treinta parece que si lo intuyera Miguel Hernández: «(...) Leoneses, dueños del hambre, el sudor y el hacha, / dueños de la minería, señores de la labranza, / yugos os han de poner gentes de la tierra mala, / yugos que barréis de dejar rotos sobre sus espaldas (castellanas espaldas dicho sea a modo de licencia un tanto malévola y perversa) (...) Sangre que no se desborda / juventud que no se atreve / ni es sangre si es juventud / ni relucen ni florecen. / Cuerpos que nacen vencidos / vencidos y grises mueren, / vienen con la edad de un siglo / y son viejos cuando vienen». ¿Lucha -reivindicativamente- Leonesa? ¿Luchística iniciativa en esa clave de desafío y provocación que invocan ilustres plumas? Pues no es más vergonzantes claudicaciones ante todo aquello que luchísticamente representa intentos de mixtificación y/o interesados equívocos con alcances más o menos espurios. Y no al luchístico regionalismo con mercantilista mensaje en sintonía de Castilla-León... hasta con guión incluido pero con «y» excluida ¿Aluche castellanoleonés, fruto (maduro) del entreguismo y silencio cazurro? ¡Servilismos y mordazas fuera! Que todo ha de tener un limite y un despertar: «La noche va exhalando / bocanadas de humo negras, / la luna, que aún sigue blanca, / se me está yendo en la niebla. / De luto se habrán cubierto / los torreones de piedra, / y la luna, que era blanca, / la he perdido entre la niebla. / El viento disipará, mañana las nubes negras. / Es la hora de gritar: León si estás vivo ¡despierta!. Sí para, entre otras cosas, dejar de rendir pleitesía y vasallaje al «castellano señor del Castillo». Osease, una Lucha reivindicativamente Leonesa. Testimonio -¿reconfortante?- de José Antonio Llamas, poeta y novelista de Vidanes en la luchística Ribera del Esla, que escribiría no hace mucho que a León le quedaba el mastín leonés y la Lucha Leonesa. Por nuestra cuenta apostillamos un tanto fatalistamente, que al menos a nuestro mastín y a nuestra Lucha siguen sin arrebatarle el apellido. Por el momento... Lucha Leonesa, reivindicativo -y beligerante- testimonio de Leonesidad.