Alonso y su nuevo R25, una fórmula diseñada para ganar
Tras las dos primeras pruebas, el español ha cosechado un tercer puesto y una victoria

Un agotado Alonso tras su triunfo el fin de semana en Malasia
Fernando Alonso y su Renault 25 se han convertido en la fórmula ganadora en la presente temporada del Mundial, tras la disputa de dos pruebas en las que el piloto español ha logrado un tercer puesto y una victoria y encabeza destacado la clasificación. Desde la presentación del R25 se pudo comprobar que era un coche muy rápido y constante en las tandas de muchas vueltas y sobre todo que cuidaba los neumáticos, algo que en la presente temporada, en las que solo se puede utilizar un juego por carrera, va a ser decisivo. Además el motor se ha mejorado notablemente y a pesar de tener que durar para dos Grandes Premios, lejos de disminuir la potencia es el único que la aumentado. La confirmación de que el R25 era un coche muy bueno llegó en la primera prueba de la temporada, en el Gran Premio de Australia, en el que la lluvia en la primera sesión de clasificación relegó a Fernando Alonso al decimotercer puesto de la formación de salida. Si en manos de su compañero de equipo, el italiano Giancarlo Fisichella, dominó sin problemas la carrera, Fernando Alonso confirmó que en estos momentos es el mejor piloto al volante del mejor coche. Realizó espectaculares adelantamientos en la pista, ascendió hasta el tercer puesto y de no haber perdido cerca de medio minuto en las primeras vueltas tras el canadiense Jacques Villeneuve, hubiera sido fácilmente segundo y no habría ganado, porque el equipo no le habría dejado. En Malasia, en un circuito con curvas largas y rápidas, el Renault 25 se ha vuelto a mostrar el coche a batir y Fernando Alonso, de nuevo, ha sido el mejor. Ha logrado el mejor tiempo en las dos sesiones de clasificación. En la primera, en igualdad de condiciones todos los pilotos, es decir con el mínimo de gasolina a bordo para dar las tres vueltas, Fernando Alonso sacaba casi una décima a Jarno Trulli (Toyota) y a su compañero de equipo, Giancarlo Fisichella, casi dos. En la segunda sesión de clasificación, ya con la gasolina para la primera parte de la carrera, de nuevo era el más rápido y al final Trulli quedaba a dos décimas y Fisichella a siete. En carrera nadie pudo con Fernando Alonso, se destacó con facilidad del resto de sus adversarios y tan solo perdió la primera posición cuando se paró a repostar. Mientras en Australia remontó desde la decimotercera al tercer lugar, en Malasia el alemán Michael Schumacher (Ferrari), que salía desde la misma posición, tan solo llegó a la séptima y eso porque Fischella y el australiano Mark Webber (Williams-BMW) se eliminaron en una colisión y el finlandés Kimi Raikkonen (McLaren-Mercedes) pinchó una rueda, que si no tan solo habría ganado una plaza. De momento Alonso ha sido el único en terminar las dos primeras pruebas de la temporada en el podio y sólo otros tres pilotos han puntuado en las dos carreras, el colombiano Juan Pablo Montoya (McLaren-Mercedes) y los pilotos de Red Bull Racing, el británico David Coulthard y el austríaco Christian Klien. A pesar de la superioridad mostrada hasta ahora Fernando Alonso prefiere mantenerse cauto y no quiere echar las campanas al vuelo y declarar abiertamente que va a por el mundial de pilotos. Pero de momento parece difícil que haya algún piloto y algún coche que puedan hacer sombra a Fernando Alonso y al remodelado Renault R25, porque muy bueno tendrá que ser el nuevo Ferrari F2005 para tratar de impedir que se escape al frente de la clasificación del mundial, que ha conquistado tras su brillante victoria en Malasia, líder de la primera a la última vuelta.