Competición castiga a Javi Navarro con cinco partidos
La Federación considera juego violento y no agresión el codazo que propinó a Arango Raúl es realista y admite que ve la liga en manos del Barça

Competición sancionó ayer a Javi Navarro con cinco partidos sin jugar
Salvo que prosperen los recursos del Sevilla, dispuesto a llegar incluso a la Justicia ordinaria, Javi Navarro deberá permanecer cinco partidos alejado de los terrenos de juego como consecuencia del codazo que propinó al mallorquinista Arango y que dejó al venezolano inconsciente, con convulsiones, e ingresado en la UCI. Este es el castigo que, 16 días después de que se produjera la jugada, impuso al defensa el Comité de Competición de la Federación Española de Fútbol, que calificó la acción como juego violento, no como agresión, y consideró como atenuante el arrepentimiento espontáneo de Navarro, pese a que esta circunstancia no fue alegada en su defensa por el club hispalense. Según explicó el presidente de Competición, no cabe hablar de agresión puesto que el balón estaba en juego y no es demostrable que Javi Navarro tratase de herir al futbolista. Aunque Navarro ya fue castigado el pasado 30 de noviembre con un partido de suspensión, el tribunal deportivo entiende que no se puede hablar de reincidencia . Al contrario, en la prueba videográfica aprecia que el sevillista «se arrepintió enseguida ya que tomó conciencia del posible alcance de la lesión, prestó inmediatamente toda la ayuda que pudo». La resolución, como es habitual, no contenta a ninguno de los implicados. Al Sevilla porque pedía la absolución del jugador al considerar que la acción ya fue juzgada sobre el campo por el colegiado y no cabe rearbitrar los partidos en los despachos, y al Mallorca porque, en su denuncia, hablaba de agresión, es infracción que conlleva entre seis y quince partidos de suspensión. Y aunque se trate de acción violenta, en ningún caso entiende que se aplique la sanción en su grado casi mínimo. Ambos clubes disponen ahora de diez días hábiles para recurrir ante Apelación. Acta quebrantable Florez, a quien la semana pasada pretendió recusar sin éxito el Sevilla, reconoció que no es habitual que Competición analice acciones ya interpretadas por los árbitros, pero añadió que la ley le permite hacerlo de oficio y que en este caso medió denuncia del Mallorca. «El acta arbitral no constituye una verdad formal, inatacable y solemne, sino que puede quebrantarse mediante cualquiera de los medios de prueba», insistió el presidente de Competición. Asimismo, no considera un hecho especialmente relevante que, según el informe médico remitido por el club hispalense, el futbolista pudiera regresar en breve a los terrenos de juego. Es más, Competición remarca que el propio galeno del Sevilla acepta la existencia de «traumatismo craneoencefálico, intensa hemorragia, puntos de sutura en el labio y agitación psicomotriz». Un lance para Pino Aunque no es misión de Competición castigar a los árbitros, medida para la que sólo está facultado el Comité Técnico que preside Victoriano Sánchez Arminio, el fallo deja en pésimo lugar a Pino Zamorano, el mismo que arbitró el pasado domingo el polémico Betis-Barcelona. El colegiado castellano-manchego castigó la punible acción de Javi Navarro con una simple tarjeta amarilla por «derribar a un contrario».