El Villarreal se verá obligado a hacer la machada tras caer en el Madrigal (1-2)

El submarino amarillo no supo salir a flote ante los holandeses
El Villarreal recibió un castigo excesivo. El AZ Alkmaar se llevó un botín enorme de El Madrigal para las ocasiones de gol que tuvo. Quien le iba a decir al submarino amarillo que encontraría la horma de su zapato en Holanda, un país en el que después de los tres grandes (Feyenoord, PSV y Ajax) parece que no hay fútbol. Pues allí lo encontró, en ese equipo tan desconocido como el AZ de Alkmaar. Extraño, pero no manco. El conjunto del legendario Co Adriaanse juega al fútbol, al estilo del Barcelona de su compatriota Rijkaard. Con tres delanteros y una gran presión, incomodó en todo momento el jugador fluido de los chicos de Pellegrini. Pero al igual que pasó con los culés hace unos meses, el Villarreal supo jugar en un principio con las cartas de los holandeses, que se adelantaron en el marcador con una magistral demostración de fútbol al primer toque. Basaron su juego en el genio de Riquelme, que una vez más decidió destapar el tarro de esencias. Forlán no estaba, pero encontró en el rapado Figueroa al perfecto fontanero. El argentino se encargó de incordiar, de incomodar a los centrales. Vamos, de hacerles la vida imposible. El ex del Cruz Azul mexicano devolvió una pared para que Riquelme la colocara al ladito del palo, sin que Timmer pudiera hacer nada. El veterano portero se vengó al parar un penalti a Lucho lanzado por el líder de los amarillos. Hubiera cambiado el signo de la eliminatoria, ya que hubiera neutralizado el valor doble de los tantos en campo contrario. Porque obligó al Villarreal a lanzarse, a descuidar un poco la parte defensiva. En un despiste de la zaga, colocaron un pie en las semifinales de la Copa de la Uefa.