Diario de León

El Barcelona sigue con paso firme hacia el título al golear en Málaga (0-4)

La contundencia del conjunto azulgrana desarboló por completo al equipo andaluz Rijkaard: «La actitud fue positiva» Re

Los jugadores del Barcelona celebran el gol de Oleguer, el primero de los cuatro logrados ayer

Los jugadores del Barcelona celebran el gol de Oleguer, el primero de los cuatro logrados ayer

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Sergi Olego - málaga
León

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El Barça solventó su compromiso en Málaga exhibiendo un decálogo de practicidad que le permitió llevarse la victoria por un cómodo 0-4. Oleguer, Giuly, por dos veces, y Gerard, devolvieron la ventaja de seis puntos de los azulgrana al frente de la Liga en un compromiso que se presentaba algo más incómodo, sobre todo después de presenciar el arranque de los locales. El Málaga metió al Barça en el camino más espinoso para los azulgrana. Su fuerte presión y las jugadas a balón parado eran sus bazas para obtener la victoria. Una estrategia que parecía que les iba a funcionar. Hasta el primer tanto visitante, el partido no pintaba muy bien para los de Rijkaard. Los balones aéreos empezaban a sembrar las dudas ante la meta de Valdés, aunque los intentos de Romero y de Baiano no hacían intervenir al meta azulgrana. Instantes después de que Lizondo obviara una clara falta de Fernando Sanz a Ronaldinho en el límite del área, un saque de esquina provocado por Eto'o cambió el devenir del partido. En su primer remate a puerta, sin necesidad de hilvanar ninguna jugada de calidad, y con un sorprendente goleador, el tanto de Oleguer era el primero de la Liga, el Barça encarrilaba una nueva victoria. Con el gol, los azulgrana calmaron la tensión de un Málaga que empezaba a bajar enteros castigado con su propia medicina. Otro balón aéreo colgado por Ronaldinho reiteró ese cambio de papeles. Tapia había preparado durante dos jornadas a puerta cerrada las jugadas de estrategia y era su rival el que sacaba el máximo rendimiento a esas acciones. Giuly se merendaba a Fernado Sanz y batía a Arnau. La contundencia aérea del Barça había hecho estragos en la defensa malagueña. La calma azulgrana pudo torcerse en un envenenado centro de Duda que Valdés solventó topando con el palo y agarrando de forma liviana en el área pequeña a un Juan Rodríguez, que pidió la pena máxima. Jugada de tiralíneas Las intentonas de Antonio Tapia de aumentar la capacidad ofensiva de su equipo no surtieron efecto. El Barça estaba bien plantado y no pasaba por excesivos problemas. Tal era su comodidad que se permitió fabricar una acción de tiralíneas dirigida por Xavi para que Giuly convirtiera el resto de la segunda mitad en un cómodo paseo de los azulgrana. Un tramo final manchado por la brutal entrada de Amoroso sobre Puyol que le costó la expulsión directa al brasileño y por la tarjeta forzada por Xavi, que le impedirá medirse al Albacete en el Camp Nou. El resto fue innecesario, máxime cuando una lesión de Juan Rodríguez dejó al Málaga con nueve jugadores. Una inferioridad numérica que Gerard aprovechó para cerrar el marcador en el último minuto con un buen cabezazo.

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