Ademar contacta con el escenario donde puede levantar otra Recopa
Tras un inusual viaje de pocas horas, los leoneses entrenaron en el mítico Dom Sportova
No hay duda de que los croatas idolatran a sus ídolos deportivos. A la entrada del mítico Dom Sportova, el pabellón del RK Zagreb, una de las cosas que primero llama la atención es una gran fotografía del fallecido jugador de baloncesto Drazen Petrovic, presidiendo una vitrina llena de trofeos. Está en su pose característica: lengua fuera y ojos de endemoniado. Un genio del basket, sin duda. En este gran escenario donde todo respira deporte -balonmano, fútbol y baloncesto- y donde mañana domingo el Ademar tiene de nuevo una cita con la historia realizó en la tarde de ayer su primer entrenamiento el Ademar. Los jugadores leoneses se ejercitaron en el pabellón grande un enorme recinto con capacidad para más de 10.000 espectadores, aunque lo cierto es que la gran final la jugarán en el pequeño Sportova -una pista aneja- donde caben menos de cuatro mil personas. Cadenas cuenta con todos sus hombres en condiciones de jugar, aunque Vatne aún sigue con las secuelas de su lesión de muñeca. Metlicic volvía a repetir ayer que Zagreb parece haber dado la espalda a su equipo de balonmano para manifestarles su enfado por la abultada derrota por doce goles de diferencia que sufrieron el pasado domingo en León. La final, al menos en estas horas previas, no parece despertar un gran entusiasmo en la capital croata. La sentencia lapidaria que Senjanin Maglajlija dijo al término del partido en el Palacio de Deportes parece haber calado. «¿Una remontada?. Me parece algo totalmente imposible, lo único que nos queda en Zagreb es hacer un buen partido, ganarles para lavar nuestra imagen, pero al final felicitar al mejor equipo de la Recopa», manifestó en aquel entonces. Sólo tres horas de avión Una final europea bien vale un vuelo charter y eso se ha notado y mucho. Acostumbrados a viajes que oscilaban entre las 14 y 18 horas por aeropuertos de media europa con salida desde Madrid, en la jornada de ayer las cosas fueron bien distintas. El club contrató un vuelo charter para dar cabida a las 103 personas que componían la expedición leonesa a la capital croata y se salió desde el aeropuerto de Valladolid pasadas las doce del mediodía. Hacia las tres de la tarde, el avión aterrizaba en el aeropuerto de Zagreb. Se ganó un día y hubo tiempo para entrenar. En el intermedio quedan las decenas de fotografías que se hicieron los Juanín, Vatne, Metlicic y compañía con los aficionados que les acompañan en esta ocasión.