FIESTA DEL ASCENSO EN BEMBIBRE
El Atlético Bembibre reúne a su gente en la hora del éxito
Unas doscientas personas celebraron juntas el retorno de su equipo a la Tercera División

Los miembros de la plantilla fueron los grandes protagonistas de la cena celebrada el pasado viernes
La afición del Atlético Bembibre tuvo oportunidad de festejar como se merecía lo que está siendo una temporada brillante que culminará con el retorno de su equipo a la Tercera División, después de «un añito en el infierno» de la Regional Preferente. Será difícil encontrar una campaña tan exitosa como la actual, si bien esto queda un poquito minimizado por el hecho de tratarse de una categoría claramente inferior a la que al Atlético le corresponde por potencial y tradición balompédica. El caso es que las alegrías deben compartirse y celebrarse como se merecen, ya sea en Regional, en Tercera o en Segunda B, como esperan muchos en la Villa del Bierzo Alto, pero por encima de todo ha de imperar la coherencia y ahora mismo los rojiblancos son un conjunto que afrontarán la Tercera División en el próximo ejercicio como un recién ascendido, al margen del potencial del plantel que pueda formar de nuevo Carlos Rivas, quien continuará un año más al frente del primer equipo. Ya hacía falta una alegría Lo cierto es que en la noche del pasado viernes se reunieron dos centenares de personas en el Restaurante New Brothers de Bembibre para cenar juntos y brindar como se merece por el éxito que se consiguió hace una semana a orillas del Tormes y que no se empañará ya pase lo que pase en las tres jornadas que restan para la culminación de la temporada. No faltó nadie porque allí estaba la junta directiva en pleno, con los jugadores y técnicos que eran los grandes protagonistas de la velada por su extraordinario comportamiento a lo largo de todo el año, ni tampoco estuvieron ausentes los políticos locales, sean del signo que fuere, con el alcalde a la cabeza y cuya pasión por el club que llegó incluso a presidir años atrás, está fuera de dudas. Hacía tiempo que en Bembibre no había demasiadas cosas que celebrar por la marcha de su equipo más representativo, hablando de fútbol, y quizá por eso había más ganas de fiesta en esta ocasión. Como era de suponer, al margen de las viandas que preparó para la ocasión la gente de Carlos Arias, con la solvencia que les caracteriza, hubo tiempo para el homenaje. Por supuesto que los honores fueron para la plantilla rojiblanca en primer lugar, pero además también se reconoció como se merecen los desvelos de tres padres de jugadores, los de Luismi, Zapico y Susi, que han acompañado al equipo en todos los desplazamientos de la temporada.