Jareño: «Sólo se podía llorar o luchar, y hemos luchado»
El técnico cree que León «jugará ahora a muerte pero sin presión»

A Higgins se unen ahora Larragán y Valera en el parte de lesiones
El entrenador Ángel Jareño reconoció que había sido un partido muy complicado para León por la acumulación de desgracias. «Sólo se podía llorar o luchar, y hemos luchado, lo hemos intentado y lo volveremos a intentar el martes, y el jueves y si hay quinto partido lo haremos de nuevo aquí». El entrenador reconoció que a su equipo lo lastró la falta de rotaciones y comentó que algunos jugadores estaban fundidos. Pero también quiso mirar hacia adelante y aseguró que de nada vale hablar de las desgracias, y aseguró que la lógica de un play off es cada equipo haga bueno el factor cancha por lo que si el Menorca logró el 2-0, en su opinión ahora la grqada leonesa puede llevar a su equipo a igualar la serie a dos. «Ellos han sabido aprovechar la oportunidad de su público y ahora como aquí, si allí hay siete mil personas apretando igual, con mucha entrega, esto no habrá acabado ni mucho menos», aseguró Jareño. El técnico reconoció que el nivel de acierto fue muy bajo y que eso cerró la defensa sobre Barnes, y comentó que los tiros libres no se fácil anotarlos cuando un jugador está agotado porque se une la presión y la fatiga, una situación que en su opinión vivió el pívot estadounidense en el primer partido. Por su parte, el técnico Curro Segura agradeció el apoyo del público y quiso restar importancia al 2-0. «El equipo está muy concentrado, pero solo hemos ganado dos partidos; faltan cuarenta minutos de buen baloncesto, de buena defensa y buen ataque», planteó el técnico. «Lo hemos celebrado durante un minuto y desde ya estamos pensando en el partido del martes», comentó Segura, porque en su opinión «León es un gran equipo y es un rival herido y eso lo hace muy peligroso». Según el entrenador cordobés, la clave de los triunfos del Menorca han pasado por su juego en bloque, por el trabajo de equipo y porque su defensa le ha permitido disponer a continuación de buenos tiros. Precisamente en esa faceta el León de ayer no se parece en nada al de toda la temporada. Normalmente anota 84 puntos de media -ayer 67-, juega con diez efectivos y apuesta por marcar un ritmo ágil apoyado en su rebote. Anoche todos estos puntales faltaban para asentar el juego y ese equipo no era el León de este año.