La Deportiva remonta en el derbi y acabará como primera de grupo
Soto y Paulino adelantaron a la Cultural, pero en la segunda parte Guille consiguió tres dianas

El derbi se inició con una fase de tanteo en la que se sucedían los escarceos sin ocasiones claras de peligro. La Deportiva amagó con mayor profusión ante Etxebe, gracias a un disparo de Miguel que salió fuera y más tarde un remate de Guille que recibió de Rubén Vega, con el balón saliendo contra el lateral de la red. La Cultural planteó una defensa de riesgo, alineando a sus cuatro zagueros sin posibilidad de rectificación en caso de error. La primera gran ocasión llegó a los dieciocho minutos cuando Fran bota una falta y Guille remata con la testa, despejando el meta Etxeberría lo justo para desviar a córner. La Cultural dominaba territorialmente pero no llegaba con peligro pero supo sacar partido de una acción a balón parado para adelantarse en el marcador. Pepe Domingo bota una falta desde la izquierda y Soto toca casi de espaldas a la portería en el primer palo, salvando la oposición de Fuentes y Rubio. Sin tiempo para la rectificación, llegó el segundo tanto leonés y con él todo un mazazo para los bercianos. Pepe Domingo volvió a ejercer de asistente desde la izquierda y esta vez Paulino se elevó para conectar un testarazo que hizo inútil la estirada de Rubio. A partir de aquí la Deportiva se volcó sobre el área visitante pasando a ejercer un dominio territorial que no daba frutos. Sin embargo, la pérdida de la pelota en el centro del campo había provocado que los blancos hubiesen acumulado una cómoda renta en el marcador. No parecían preocuparse los de Villamil con la posesión de balón que tenían los bercianos, ya que apenas creaban peligro ante su portería. Gorka y Miguel no podían con el mayor empuje de Soto y Puigdollers, en tanto que Fran y Tarradellas estaban bien tapados en las bandas por Casquero y José Ángel. Tampoco los blancos buscaban progresar porque la ventaja en el marcador les permitía jugar a dejar pasar los minutos sin sufrir sobresaltos. El partido no era bonito en este primer acto ya que la Deportiva no podía dar salida al cuero con Rubén Vega y Guille bien sujetados por la zaga blanca. De este modo, la única alternativa eran los balones en largo de los que siempre sacaban ventaja los defensores visitantes. La Cultural había logrado silenciar El Toralín con sus dos zarpazos y en esas circunstancias se alcanzó el tiempo de descanso. En el intermedio del encuentro los jugadores aprovecharon para refrescarse y el césped también recibió su «baño» correspondiente, mientras sonaban, atronadores, los sones del himno blanquiazul por la megafonía. Entonces se anunció el resultado final del partido entre el Marino de Luanco y el Real Unión, un cuatro a cero que fue recogido por la afición blanquiazul con una atronadora ovación. A falta de alegrías propias los seguidores de la Ponferradina recogieron con alborozo la noticia de que su liderato quedaba a salvo con el tropiezo irundarra en tierras asturianas. Pero faltaba arreglar el desaguisado en El Toralín y Tomé corrigió errores en los vestuarios.