Las bajas no se harán oficiales hasta que llegue a León el nuevo técnico
Las entrevistas que el director general de la Cultural, Ramón Fernández, ha efectuado con los componentes de la plantilla durante la semana pasada no quedaron cerradas en cuanto a la continuidad o no de los jugadores. Todo dependerá de la decisión que adopte el nuevo entrenador cuando tome asiento en el banquillo culturalista. El objetivo de los dirigentes de la Cultural es el de dar continuidad a los jugadores con contrato en vigor (Albert Puigdollers, Pepe Domingo y Paulino), además de mantener la confianza en los futbolistas procedentes de la cantera leonesa (Roberto Landáburu, Negral y Diego Cascón, a parte de otras incorporaciones que se ejecutarán en pretemporada). Con respecto a la continuidad de los cedidos Pepín (Hércules de Alicante) y Perona (Levante), todo dependerá de las pretensiones de los clubes de origen, si bien el segundo concluye contrato con la entidad levantina el próximo 30 de junio. El resto, lo tendrá muy difícil para seguir en la disciplina del club leonés. Si acaso, los casos de los laterales José Ángel y Casquero. La planificación deportiva de la próxima temporada se verá influenciada por el bajón en el capítulo económico. El presupuesto será menor y ello redundará en las contrataciones de los jugadores. Los propósitos iniciales son los de hacerse con jugadores de proyección y otros que ofrezcan la experiencia necesaria en puestos decisivos para el equipo. Con el paso de los días, se despejará el camino, por lo que se refiere al próximo proyecto deportivo. De los fracasos también se aprende. Los dirigentes de la Cultural han tomado nota. Los fichajes mediáticos (casos de Fresnedoso, Etxeberria y Jusué) no dieron los resultados apetecidos e hincharon el gasto de forma considerable. Toca un año de apretarse el cinturón.