Faubel cayó cuando iba a ganar en 125
El húngaro Gabor Talmacsi (KTM) se adjudicó la victoria en el Gran Premio de Italia de 125 c.c. al aprovechar en la última vuelta el desgraciado accidente que protagonizaron el finlandés Mika Kallio (KTM) y el español Héctor Faubel (Aprilia), que luchaban por el triunfo. Joan Olivé fue tercero. Kallio y Faubel se destacaron del resto de integrantes del grupo, Talmacsi y el suizo Thomas Luthi (Honda) para definir entre ellos quién sería el ganador de la prueba, pero el error de Kallio, que entró demasiado colado en la última curva, la que da acceso a la recta de meta, le hizo rodar por los suelos y Faubel, que iba pegado a él para aprovechar su rebufo y ganarlo en velocidad sobre la misma línea de llegada, no pudo evitar el cuerpo de su rival. Fue una caída espectacular y muy mala, ya que Faubel no pudo evitar el cuerpo del piloto finlandés, al que embistió, y ello hizo que saliera literalmente disparado de su moto, por lo que ambos, por distintos motivos, se propinaron un golpe muy fuerte. Una auténtica lástima, ya que Héctor Faubel dio la impresión en todo momento de tener muy controlada la situación y su Aprilia, junto con la KTM de Mika Kallio evidenciaron en la recta de meta ser las más rápidas con diferencia de la cilindrada en esta ocasión. La carambola que se produjo en cabeza, casi al unísono con su último y desesperado ataque al suizo Thomas Luthi, le acabaron por dar la victoria de forma inesperada pero no por ello menos merecida a Talmacsi. La segunda posición de Thomas Luthi le permite al suizo acceder al liderato del mundial, en detrimento de Mika Kallio, por apenas tres puntos de diferencia. Tras ellos, rodaron durante buena parte de la carrera el italiano Mattia Pasini (Aprilia) y el japonés Tomoyoshi Koyama (Honda), que ayer sufrió una espectacular caída, aunque sin consecuencias, con los españoles Joan Olivé (Aprilia) y Sergio Gadea (Aprilia), ambos en una actuación magistral, tras ellos, después de remontar no pocas posiciones a lo largo de la prueba.