Un abuelo con mucha marcha1397124194

José Luis Corral ante el cartel de la Semana Internacional
El triunfo de José Luis Corral en la última edición de la Semana Internacional de la Trucha ha puesto la guinda en el pastel de una trayectoria deportiva siempre ligada con el mundo de la pesca de este veterano que, a tenor de lo visto, conserva a plenitud sus facultades. Nacido en Galicia, Corral se considera astorgano de adopción desde que en el año 71 fue destinado como militar profesional en la ciudad maragata. De su Galicia natal, donde ya destacó ganando diversos concursos de pesca, conserva su habilidad para el lance ligero, técnica imprescindible para pescar en los ríos y arroyos de la vecina Comunidad. En León se introdujo rápidamente en la técnica de la mosca seca y en el montaje de todas las imitaciones de insectos convirtiéndose en un consumado montador. Tal vez aquí resida su principal virtud, la polivalencia. Al conocimiento del río adquirido en su dilatada experiencia se une el dominio de una gran variedad de técnicas de pesca. De esta forma consigue suplir la pérdida de facultades físicas, inherente a su edad, con una experimentada técnica. Desde el punto de vista deportivo, Corral lo ha ganado casi todo tanto en Galicia como en Asturias donde se ha proclamado por dos años consecutivos campeón del concurso internacional del reo. En su sociedad, Pesca Club, ha estado situado siempre en todos los concursos. Ganador de tres cucharillas de oro y dos de plata, campeón provincial tanto en lance como en seca ha participado en varios campeonatos autonómicos y de España. Pero su gran asignatura pendiente era la Semana de la Trucha en la que participa desde hace veinte años. Casi siempre finalista por dos veces estuvo a punto de conseguirla, quedando situado en segundo lugar. Por fin y en la 34ª edición ha logrado el triunfo que tanto anhelaba. La ciudad de Astorga reconoce a Corral como un ciudadano ejemplar. Este reconocimiento se plasmó hace algunos años en un merecido y multitudinario homenaje. Su carácter abierto y amable le convierte en un personaje muy conocido y valorado. Ahora, y tras su último triunfo, se siente plenamente realizado como pescador, eso sí, sin renunciar a seguir compitiendo con los más jóvenes que reconocen, que la veteranía es un grado.