LUCHA LEONESA 2000
Autocrítica ¿para cuándo...?
TANTO COMO el sano revisionismo de lo anterior, sin intereses bastardos y espúreos, el aún más sano revisionismo propio de la autocrítica. Mediante puesta en común, debatir desde la humildad de reconocer errores y aceptar -cuando menos el análisis- planteamientos alternativos a considerar. Tal actitud se resiente desde alguna perspectiva. El componente intelectual no se percibe. Imaginación, agudeza y fineza analítica permanece en nuestra quimera. Tras superar -quiméricamente- toda una catarsis generalizada; una terapia de choque para con los recalcitrantes. Pero sí, sí, todo está quedando en luchística utopía. Y representa un handicap -»intelectual»- para la autocrítica. La imaginación al poder, confiábamos y apostábamos. Sin que bastase el voluntarismo («el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas» según Machado) y se habría de tender a la eficiencia por encima de la eficacia... y ya no digamos del efectismo. Lo voluntarista, la buena voluntad y la buena fe como el valor en el Ejército, se le supone y se ha de dar por descontado. No ha de ser cuestión de (no sólo) trabajar mucho sino de trabajar bien. Algo, algún signo renovador; sí, sí, respetando las esenciar y sin renegar de lo tradicional y popular. Combinando tradición y modernidad... pero sin desentenderse de la modernizadora actualización, tan inaplazable por pendiente desde hace tantos años. «Plan renove», pues, audaz y ambicioso en lo escénico, en la imagen (exterior), en lo estructural (estructuración interna). ¿Pero se reúnen, debaten, llegan a plantearse alguna medida... renovadora y fuera de lo meramente «doméstico» y cotidiano? Y ya no digamos la convocatoria de un debate plural, abierto a todas las corrientes luchísticas, auspiciado por el propio órgano federativo; el cual, por añadidura, tomaría distancias y marcaría diferencias con esa trayectoria de la docena de años encerrados en el hermetismo federativo del «juan palomo». Sin dar explicaciones ni aceptar ideas; sin rendir cuentas ni admitir auditorías... Sin autocrítica, en definitiva. Algún ejemplo en lo específicamente competitivo ¿Para cuándo revisión del Reglamento «a fondo y en profundidad»? No retoques para salir del paso y como para justificarse. Se retoca a medias (Lucha Femenina) o para mal: empates a cero con la hipotética eliminación de ambos y consecuentemente dejando sin rival a un finalista o semifinalista... e imposibilitando un orden de clasificación final. Un ejemplo de desenfoque en cuanto a incorporaciones e inhibiciones reglamentarias. Se sigue considerando -y contabilizando a efectos de decidir empates a cero- la pasividad individual, cuando lo es de ambos -combate pasivo- o no cabe de uno solamente (se supone que el otro atacó y anuló la supuesta pasividad). En cuanto a primar la primera caída en caso de «empate con caídas» propicia la lucha defensiva, mientras que primar la última forzaría mucho más el ataque. Pero sabido es que existen cuestiones tabúes e inabordables, mientras que «se aborda lo abordablemente cómodo». Más temario para la autocrítica, de entre lo mucho existente. Y tras reiterar nuestro posicionamiento contrario a seguir aguantando con este Reglamento -»moción a la totalidad»- confuso y hasta contradictorio en múltiples aspectos. De algún modo como complemento a lo competitivo, también con carácter general, una escenificación en cuanto a «atrezo» y demás que evite seguir un año más manteniendo -¿perpetuando?- el espectro del aluche de la boina... frente al espíritu de la Lucha Leonesa que invocábamos la semana pasada. ¿Luchas folclórico-celtas, versus fatuo exhibicionismo almeriense-mediterráneo? En cuanto al malllamado problema arbitral, es simplemente tan sólo una cuestión de -lo venimos reiterando- un Colegio de Árbitros en serio; nada de un simulacro como hasta ahora. Presidido por un Presidente en serio: con mentalidad abierta y de arbitraje equiparable a cualquier deporte. Con Señores Colegiados en serio: vocacionales, con personalidad y criterio... y bien pagados. En el corro un solo Colegiado (Juez-Árbitro) con otro colegiado suplente para prevenir ausencias, o para emergencias (indisposiciones...) en la Mesa del Jurado: ocasional y excepcionalmente consultivo (caso de duda excepcional). Cuando se habla de 2 árbitros ó 3, siempre arguimos que por qué no 4, 5, 6... «que hagan bulto, que abulten, que la burra grande ande o no ande» que se apostillaría en cazurro; si 4 ojos ven más que 2, pues 6 más que 4 y 8 más que 6 y así sucesivamente. 1397124194