Duncan y Ginóbili dan a Spurs el tercer anillo en el séptimo partido
La plantilla de San Antonio suma el segundo título en tres años para abrir una nueva época

Tim Duncan y Manu Ginobili celebran su triunfo final en la liga
Tim Duncan, como gran estrella de la NBA que es, hizo acto de presencia en todo su esplendor cuando más falta hacía para guiar a los Spurs de San Antonio al triunfo (81-74) en el séptimo y definitivo partido de la final, sobre unos más que dignos rivales Pistons de Detroit, y a la consecución del tercer anillo de su historia, tras los de 1999 y 2003. Duncan, elegido MVP de la final, se sacó la espina de sus actuaciones en los encuentros anteriores, donde había sido capaz de hacer números para su estadística pero no había tenido peso en la definición del partido, y sumó 25 puntos y 11 rebotes de los que valen un título. Los Duncan, Bruce Bowen, Manu Ginóbili o Tony Parker se enfundaron su segundo anillo de campeones en los últimos tres años y demostraron que pueden marcar una época dentro de la NBA. Sin embargo, hubo un jugador de los Spurs que añadió un sexto anillo a sus manos, Robert Horry, campeón con tres equipos distintos (Houston (1994, 95), Lakers (2000, 01 y 02), igualando así con John Salley. En una serie en la que se medían los dos últimos campeones de la NBA, la resolución tuvo que esperar al último acto, algo que no había sucedido desde 1994, cuando los Rockets de Houston superaron a Nueva York Knicks, y casi a los últimos minutos. Duncan estuvo bien respaldado en ataque por Manu Ginóbili, que tantos méritos hizo para ser MVP como él. El argentino (23 puntos, cinco rebotes y cuatro asistencias) marcó la diferencia en el tramo final del choque, con seis tantos, cuatro de ellos desde la línea de tiros libres, en los últimos 35 segundos, que certificaron la fiesta en el SBC Center. La defensa fue la arma a la que se agarraron los de Gregg Popovich para ir a por el triunfo. Los Pistons, aún así, demostraron de inicio que iban a poner todo su carácter guerrero para defender la corona. Una ventaja de Detroit de seis puntos fue abortada con un parcial de 10-0, con Horry de protagonista, para permitir a San Antonio llegar al final del primer acto arriba (18-16). Pero la igualdad era total. Hamilton (15 puntos), Billups (13) y Rasheed Wallace (11) aguantaban a los Pistons en el partido (39-38, min. 44). De regreso de los vestuarios, comenzaron los problemas para los Pistons, con Rasheed Wallace cometiendo la cuarta falta, aunque esto no les impidió volver a pegar un nuevo estirón (48-39). El balance para iniciar el último acto llevaba a unas tablas (57-57). En ese momento aparecieron Duncan y Ginóbili. El de Islas Vírgenes y el argentino mostraron sus galones y anotaron 33 de los 43 puntos de su equipo en la segunda parte para que el título se quedara en San Antonio.