Diario de León

Ullrich y Basso atacan sin éxito y Armstrong fortalece su amarillo

Totschnig gana en Pirineos tras 210 kilómetros escapado y Mancebo llegó tras los mejores

Totschnig no se lo creía mientras cruzaba la meta en Ax3-Domains

Totschnig no se lo creía mientras cruzaba la meta en Ax3-Domains

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Benito Urraburu - enviado especial | ax3-omains
León

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Lance Armstrong se ha quedado solo con el maillot amarillo del Tour en la primera etapa pirenaica. Muy solo. Va eliminando rivales según pasan los días, en función de las circunstancias. Este sábado le dejó ganar al austriaco Totschnig, el último superviviente de una escapada que dominó la etapa. Estuvo 210 kilómetros fugado. En Courchevel se salvaron de la quema Valverde, Mancebo y Rasmussen. En Ax3-Domaines estuvo con Lance sólo Iván Basso. El líder de la montaña, Rasmussen sigue segundo, pero a 1:41. Valverde no está en carrera, Ullrich se mostró valiente y acabó reventado, al igual que Paco Mancebo. El ciclista de Navaluenga llegó roto a la meta. Se pegó una paliza enorme, fue demasiado generoso en su esfuerzo en la ascensión a Pailhéres y en la bajada de ese puerto. Retorciéndose en la bicicleta estuvo con los mejores, Ullrich, Basso y Armstrong, o muy cerca de ellos, en una de esas etapas que no se va a poder analizar hasta mañana. No ha sido sólo la distancia de la etapa, los puertos, sino ese ritmo atroz de los primeros 50 kilómetros, que se cubrieron en una hora. Además hizo un calor sofocante. Demasiadas circunstancias que sirvieron para que la carrera explotase en Pailhéres, el lugar ideal para intentar atacar de lejos. T-Mobile arriesgó moviéndose en los 15 kilómetros de ascensión con Guerini, Ullrich y Vinokourov. Hicieron la primera criba llamativa, en la que estaría Armstrong, siempre presente en todos lo intentos. Mancebo, Basso, Rasmussen y Piepoli se unirían a ese grupo que tentaría a Armstrong. «Cuando ves un ataque como el del T-Mobile puedes hacer dos cosas, luchar o salir corriendo. Yo hice lo primero», manifestó el líder. La etapa se iba a convertir en una cuestión táctica. Basso atacó y formó un grupo con Ullrich, Vinokouorv y el kazajo Kashechkin. Armstrong se quedó cortado. A Mancebo le pudo el corazón, sus ganas de estar siempre en cabeza. Armstrong saltó con esa agilidad de pedalada que le permite poner un ritmo que nadie soporta y neutralizó a Ullrich que siguió tirando del grupo. Mancebo, Rasmussen, Klöden y Leipheimer volverían a situarse delante. Vinokourov se rompía y se descolgaba. Hubo algunos instantes, efímeros, en los que Armstrong parecía aislado. Se quedó sin ningún compañero en el que apoyarse muy pronto. «El ataque del T-Mobile ha roto todo el pelotón y me ha dejado sólo en cabeza. Podía haber tenido problemas, pero no los he tenido», comentó Lance. Ullrich probó a atacarle. Es el séptimo año consecutivo en el que volvió a estrellarse. Formó un cuarteto que mandaría entre los mejores con Armstrong, Basso y Floy Landis, al que por fin hemos conseguido ver en el Tour. Leipheimer, otra aparición, se les uniría. Mancebo explicaría, bañado en sudor, con el rostro demudado, en la llegada que había pasado un momento malo. «Luego me he recuperado. No he podido seguir ese ritmo, ha sido durísimo. Al final de la etapa lo he pagado». Se quedaría el de Navaluenga junto a Klöden, Cadel Evans, Rasmussen, Kashechkin y Haimar Zubeldia, que fue de menos a más y apareció de nuevo en el Tour. No hay quien soporte a Armstrong. Basso volvería a atacar. Cuando el italiano se mueve, el americano no va a por él. Obligó a que Ullrich trabajase. El cuarteto pasaría a ser terceto, al fallar Landis. Armstrong acabó por quedarse solo. A Basso también le dejó y se llevó los 12 segundos de bonificación. Ulrich se axfisió. El líder del T-Mobile, que salió con tres hombres sólidos de Fromentine y sólo tiene a uno para la general, quedará marcado por Armstrong. Uno no sabe ya si hablar de táctica o habría que hacerlo más bien de fuerza. En las dos llegadas en alto que hemos tenido, Armstrong ha dejado muy limpia la clasificación. Sólo Ullrich y Basso le han atacado. Tiene que ser muy duro ver como todo es inútil. Basso y Ullrich siguen el camino que antes intentaron Zulle, Escartín, Beloki, Rumsas, Klöden o el propio Ullrich. Pasa el tiempo, cambian los protagonistas, todos tienen más edad, y Armstrong sigue de amarillo. «Ullrich y Basso están más fuertes que en los Alpes, algo que ya esperaba. Los dos son corredores duros», alabó Armstrong. En realidad, algunos de sus compañeros de viaje deben de pensar que el maillot de su equipo es amarillo de lo acostumbrados que están a verle con ese tono. Supongo que lo habremos dicho más veces, pero en los siete años que lleva Armstrong al máximo nivel en el Tour no ha habido un sólo día, ni en los Pirineos, ni en los Alpes, en el que haya tenido problemas serios, ni nadie que realmente le haga sufrir. No ha sentido lo que es quedarse vacio en una subida. «Si sigue haciendo este calor, muchos pueden irse a casa», señalo Armstrong. Él seguro que no. 13.ª ETAPA TIEMPO 1. Georg Totschnig (AUT) 5h43:43 2. Lance Armstrong (USA) a 0:56 3. Ivan Basso (ITA) 0:58 4. Jan Ullrich (ALE) 1:16 7. Francisco Mancebo (ESP) 1:47 10. Haimar Zubeldia (ESP) 2:20 25. Xavier Zandio (ESP) 6:47 GENERAL 1. Lance Armstrong (USA) 55h58:17 2. Michael Rasmussen (DIN) a 1:41 3. Ivan Basso (ITA) 2:46 4. Jan Ullrich (ALE) 4:34 5. Levi Leipheimer (USA) 4:45 7. Francisco Mancebo (ESP) 5:03 15. Haimar Zubeldia (ESP) 11:43 18. Carlos Sastre (ESP) 13:53 EQUIPOS 1. T-Mobile 165h43:38 3. Balears a 10:01 JÓVENES 1. Yaroslav Popovych (UCR) 56h08:16 MONTAÑA 1. Michael Rasmussen (DIN) 175 PUNTOS 1. Thor Hushovd (NOR) 164

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