| Análisis | Gran Premio de Turquía | CICLISMO
Alonso sale muy fortalecido pese al dominio del McLaren de Raikkonen Simoni pretende presentar batalla a los escaladores españoles para la Vuelta a España Ullrich se lleva la contrarreloj pero Leipheimer sigue líder en Alemania
El segundo puesto obtenido en el nuevo circuito de Estambul acerca al piloto asturiano a detentar todos los récords de precocidad, si se proclama campeón a los 24 años de edad
El piloto de Renault Fernando Alonso, en un momento de la carrera del pasado domingo en Estambul
El español Fernando Alonso (Renault), líder del Mundial de Fórmula Uno, salió reforzado del debut turco en la categoría reina del motor, y, a pesar de que en Estambul se haya evidenciado de nuevo la superioridad del McLaren del finés Kimi Raikkonen, al astur le siguen saliendo las cuentas. Fernando logró acabar segundo y subió al podio escoltado por el finés y por su compañero colombiano Juan Pablo Montoya -al que rebasó en la penúltima de las 58 vueltas que se dieron al nuevo circuito turco-, en un carrera en la que los cuatro primeros puestos fueron para los McLaren y los Renault, con el italiano Giancarlo Fisichella en la cuarta plaza final. Si Ferrari ganó en las últimas dos pistas que había estrenado la Fórmula Uno, Bahrein y China -el año pasado-, diseñadas, al igual que la turca, por el alemán Hermann Tilke, su puesta en escena en Estambul fue paupérrima: el séptuple campeón mundial, el alemán Michael Schumacher -primer ganador en Sakhir- permaneció atragantado todo el fin de semana y acabó retirándose; mientras que su compañero Rubens Barrichello -vencedor en el debut de Shangai- no pasó del décimo puesto. El anuncio del divorcio de Williams con BMW, que abandonarán el hogar mutuo en cuanto acabe la temporada, ha sido nefasto. Con sólo cinco puntos en las cinco carreras anteriores, la escudería del Sir prolongó su agonía con otro 'rosco' en el Istanbul Park, donde no acabaron ni el australiano Mark Webber, ni el alemán Nick Heidfeld. La F-1 puede haber entrado en una nueva era. Hace sólo un año, el rodillo de 'Schumi' y de Ferrari se imponía de forma tiránica. Ahora, la pugna por el título de constructores está abierta, con Renault dominando con nueve puntos (130 en total) sobre McLaren; y en el Mundial de pilotos -el más prestigioso-, Alonso (que ya lleva 95) defenderá 24 puntos en las últimas cinco carreras frente a Kimi. El 'crack' astur, con 24 años recién cumplidos, puede pasar a detentar este mismo año todos los récords de precocidad si cierra el círculo arrebatándole el de campeón al brasileño Emerson Fittipaldi -que ganó el Mundial de 1972 con 25 años y nueve meses-. Fernando, que ha disputado 65 Grandes Premios, con siete victorias, otras tantas 'poles' y 18 podios en total, defiende dos docenas de puntos frente a Kimi, que cumplirá 26 el 17 de octubre y ha ganado siete de las 82 carreras disputadas, en las que salió ocho veces desde la primera posición y subió al cajón en 24 ocasiones. La defensa de esa ventaja arrancará para el piloto asturiano en Monza, donde se probará esta semana -Fernando lo hará miércoles, jueves y viernes, antes de exhibirse el domingo con su R25 en la Plaza Roja de Moscú- y donde se disputará el Gran Premio de Italia dentro de dos domingos (4 de septiembre). Una semana más tarde se correrá en Bélgica (en Spa, el 11 de septiembre), antes de cruzar el charco para disputar el Gran Premio de Brasil, en el circuito paulistas de Interlagos (el día 25). El Mundial se cerrará en Asia, donde tendrán lugar, en tan sólo ocho días, dos pruebas: en Japón (9 de octubre) y en China (el día 16), etapa final del campeonato más largo de la historia. El año pasado fue muy diferente a éste: casi para olvidar para McLaren, que fue quinta por equipos, y mejoró algo al final; y con la Renault de Flavio Briatore tercera, después de haber sido segunda durante casi toda una campaña que acabó con la batería baja. Las comparaciones en este caso no son del todo científicas, pero pueden ser hasta cierto punto indicativas, porque la diferencia entre ambas escuderías en la recta final del campeonato podría ser, quizá no tan desnivelada, pero sí similar de un año a otro. Las estadísticas del año pasado y el bólido hablan a favor de Kimi en las últimas cinco carreras, pero la enorme calidad del piloto del Principado y la fiabilidad del Renault indican que el finés no llegará a tiempo y que sólo un desastre alejará a Alonso del título. En 2004, ninguno de los dos puntuó en Monza, donde Fernando llegó a ser líder, pero acabó saliéndose de pista, sin que -a diferencia de lo sucedido en otras ocasiones- los comisarios le ayudasen a empujar su monoplaza para proseguir la carrera. En el mejor de los casos, Alonso podría ser campeón incluso dentro de dos carreras, en tierras belgas, pero no se descarta un final más apretado. Por eso, los dos puntos que capturó el asturiano al superar a Montoya pueden ser importantísimos. Raikkonen ya sabe lo que es perder un Mundial, el de 2003, por sólo dos puntos. El ciclista italiano Gilberto Simoni, dos veces vencedor del Giro, afronta la Vuelta a España como jefe de filas del equipo Lampre-Caffita con el propósito de presentar batalla a los escaladores españoles. Será la cuarta participación de Simoni en la Vuelta, en la que ya ha conseguido dos etapas, una en el año 2000 y la otra en la edición siguiente. La carrera española empieza el próximo día 27 en Granada y termina el 18 de septiembre en Madrid. «La Vuelta es una carrera muy particular, con etapas cortas y nerviosas, muy movidas. Normalmente, la competencia es muy grande para escaladores como yo, porque los españoles lo son por naturaleza y quieren hacerlo bien en casa», explicó Simoni. «Es difícil hacer algo, porque sus equipos (españoles) lo controlan todo, aunque este año, con el UCI ProTour, tal vez las cosas cambien. Quiero ver donde estoy tras la primera semana y ver como están mis adversarios, pero espero hacerlo bien», dijo. Vencedor del Giro en 2001 y 2003, Simoni terminó segundo este año en la ronda italiana, por detrás de su compatriota Paolo Savoldelli. El alemán Jan Ullrich (T-Mobile) se adjudicó la octava etapa de la Vuelta a Alemania, una contrarreloj individual que transcurrió entre Ludwigshafen y Weinheim sobre 31,1 kilómetros, pero no consiguió amenazar al liderato de Leipheimer. Ullrich empleó 36 minutos y 56 segundos para completar el recorrido de la contrarreloj y consiguió finalizar por delante de Julich, segundo a 11 segundos, y Leipheimer, tercero a 54. Una distancia insuficiente para arrebatarle el liderato, aunque Ullrich consiguió avanzar hasta el segundo lugar en la general a 31 segundos del hombre de Gerolsteiner. Hoy se disputa la novena y última etapa entre Bad Kreuznach y Bonn, sobre 168 kilómetros, un perfil que a priori no debe poner en apuros a Leipheimer para conservar la primera posición y conquistar la Vuelta a Alemania, su objetivo en este final de campaña. El actual líder se proclamará a buen seguro vencedor de la ronda germana.