Leo Messi se estrena y brilla en el triunfo del Barça ante el Bremen (0-2)
El argentino forzó el penalti que selló la victoria azulgrana ante el conjunto alemán El Villarreal logra un empate en su estreno europeo ante un defensivo Manchester (0-0)

Giuly, del Barça, y Christian Schulz, del Bremen, luchan por el balón
Tanto tiempo esperando. Tanto tiempo acaparando elogios. Tanto que Leo Messi no estaba por la labor de echar por la borda todas las ilusiones de sus seguidores. Su concurso en la segunda mitad del estreno del Barça en la Champions sirvió para cerrar el triunfo azulgrana en feudo alemán por 0-2. El Werder Bremen tuvo que rendirse ante la evidencia después de que Messi forzara la pena máxima que Ronaldinho aprovechó para sentenciar la victoria. Está cantado que Messi tiene cabida en un sistema que ofrece cuestiones tangibles. Dominio de la situación, movilidad ofensiva y contundencia letal. Unas premisas que deben cumplirse bajo una norma sagrada: controlar el esférico. Tal es el conocimiento del juego que despliega el Barcelona que casi todos los rivales le plantean el mismo partido. Presión a partir del centro del campo con la voluntad de recuperar la posesión e ir de cara a barraca. El Werder Bremen no iba a ser una excepción. El Barça afrontó su estreno como los grandes equipos. Tenía el control ante un conjunto que restaba acongojado. Tras varios fueras de juego señalados a Giuly, algunos de ellos muy dudosos, Ronaldinho atraía a tres defensas en el pico del área grande para que Deco culminase una de sus especialidades. Disparo, rebote en un defensa y primer tanto. La ventaja no abrió la osadía del Werder Bremen. El Barça campaba a sus anchas durmiendo a su enemigo. Tanto que los azulgrana cayeron en su propia trampa. Rijkaard se desgañitaba para despertar a sus jugadores. Pero no le hacía caso ni Deco. Dos pérdidas del portugués dieron rienda suelta a los alemanes. El Barça daba vida a su rival con sus constantes perdidas. Hasta Deco regalaba el esférico. Los alemanes estuvieron a un palo, remate de Micoud en el descuento de la primera parte, de empatar el partido. Plan B El descanso le sirvió a Rijkaard para optar por el plan B. Edmilson por Belletti y reubicación de Oleguer en el lateral. Pese al cambio, el Barça no acertaba a recuperar el dominio. El inicial disparo de Deco al palo hacía presagiar un conjunto azulgrana más incisivo. Faltaba mucho control ante un rival que no cambiaba ni un ápice su estrategia. Viendo la incapacidad ofensiva, Rijkaard se acordó de Messi. Era su hora. El momento de estrenarse en competición oficial. No pudo tener mejor momento. Tercera incursión con peligro y penalti por agarrón de Schulz. Ronaldinho no desaprovechó la oportunidad. El Barça cerraba la victoria en su estreno europeo sumando a los tres puntos la innegable eclosión de su nueva estrella. Un menudo argentino de 18 años llamado Leo Messi.