Nowitzki deja a España fuera de la final con una canasta in extremis
La estrella de Alemania anotó 27 puntos e hizo inútil una nueva gran actuación de Navarro

El alemán Pascal Roller celebra el triunfo observado por Navarro
Nowitzki rompió el sueño de España. La selección esperaba alcanzar la final en Belgrado para tener la posibilidad de conquistar el primer oro europeo de su historia, pero tuvo que claudicar ante el número uno. La estrella alemana, imparable, dio un recital ofensivo y condenó a una irregular selección española, nula en tiro exterior (2 de 19 triples), a la lucha por el bronce. Nowitzki consiguió cinco triples de los 13 de su equipo y suya fue también la canasta que fulminó a España a falta de cuatro segundos. Navarro acababa de culminar otra remontada (72-73), pero cuando el partido se acercaba a su fin, apareció otra vez el hielo germano y la muñeca del astro de la NBA para colocar el que sería el definitivo 74-73. Sólo quedaba ya tiempo para un ataque, y España se la jugó con Calderón, pero ya a la desesperada, a punto de sonar la bocina, su disparo e estrelló en el aro. A España le queda aspirar al que sería su cuarto podio consecutivo en un Eurobasket, contra Francia (18.00 h.), a la que ya ganó esa medalla en 1991, en la antigua Yugoslavia, en Zagreb. España tuvo en principio anulado a Nowitzki, con dominio absoluto en los tableros, y el partido totalmente controlado, pero cuando mejor le iba en el primer tiempo, volvió a pecar de precipitación. Después de un buen primer cuarto en el que impuso una fuerte defensa, estuvo liderada ofensivamente por Navarro y Jiménez y no permitió que Alemania cogiese un solo rebote ofensivo, España fue abriendo una brecha muy importante. Garbajosa había sacado de la pintura a Nowitzki, y al jugador de Dallas sólo le funcionó al principio una vez la muñeca desde los 6,25. Cuando salieron Cabezas y Fran Vázquez la selección amplió su ventaja de tres a siete puntos antes de iniciarse el segundo cuarto. Sin embargo, España sólo marcar en el periodo inicial uno de cuatro triples. En esa faceta no había respondido, como tampoco Felipe Reyes con sus tiros libres, aunque el pívot madridista sí que había impuesto su poder en la zona ante Nowitzki y Femerling. Dueña absoluta del rebote, la defensa española mantuvo un alto nivel, y Nowitzki seguía fallando un triple tras otro. Así, con plena intensidad atrás, y puntos dentro, entre Navarro y Vázquez llevaron a la máxima diferencia (18-27). A España le estaba resultado muy cómodo el partido. Demasiado para lo que le esperaba después. Porque llegaron las prisas sin necesidad, las pérdidas de balón, y Alemania vio su momento con los triples. Cuando España estaba en defensa zonal llegó el primero de los cuatro consecutivos que metió Alemania, dos de ellos de Nowitzki, que cuando se fue Garbajosa no encontró oposición en De Miguel. Se fue Garbajosa y España fallaba todo, triples, su batalla de siempre (1 de 9 al descanso), tiros libres (otra losa) y canastas relativamente fáciles. Los únicos puntos de España llegaron desde la línea de personal, pero siempre se perdonaba uno, y así, del 18-27 se pasó a la remontada de Alemania por 34-33, aunque unos últimos tiros libres de Navarro, el único fiable en esa faceta, llevaron otra arriba al descanso (34-35). Cegada ante la defensa Volvería a recuperarse el equipo de Pesquera con una fortísima y efectiva defensa que iba alternando, y Fran Vázquez se erigió otra vez en el artífice de la nueva escapada, aparte de Navarro y sus triples. Alemania no podía pararles y España cogió otra vez la ventaja de nueve (39-48), pero sin acierto desde fuera no iba a durar mucho. Roller y Nowitzki, sin embargo, estaban encantados de que el choque entrase en un desequilibrado intercambio de triples. Ambos las colaban todas desde fuera y España seguía negada. Con 10 el rival y uno sólo los españoles, llegó otra remontada alemana, aunque se volvió a mantener el tipo por Fran Vázquez. España estaba arriba a falta de un cuarto (54-57), pero en el ambiente la sensación que reinaba era de pesimismo. La batalla se iba a acabar muy pronto en un arranque arrollador de los alemanes en el último periodo. España, cegada ante los pegajosos e incómodos germanos, y sin poder entrar dentro, sólo recurría a balones a Garbajosa, pero el pívot madrileño no tenía el día. Todo lo contrario que Nowitzki, que continuó con su exhibición.