La Deportiva se encuentra con el Amurrio, el árbitro y su infortunio (2-2)
Lo s bercianos fallaron ocasiones muy claras y acusaron la absurda expulsión de Rubén Vega
Si Felipe II no mandó a sus hombres a Trafalgar para luchar contra los elementos hace algunos siglos, ayer Pichi Lucas podría decir algo similar después del encuentro que enfrentó a su equipo con el Amurrio. El técnico había pedido paciencia a sus jugadores durante la semana previa, pero no contaba con elementos extraños que al final marcaron el choque de ayer. La Deportiva hizo un buen trabajo en líneas generales y sacó fuerzas de flaqueza cuando se quedó injustamente con un hombre menos por la expulsión de Rubén Vega, como para haberse hecho con los tres puntos. Sin embargo, la misma falta de puntería que le ha costado tantos puntos en el pasado, volvió a resultar determinante para que la victoria se le negase en esta ocasión. De entrada hubo una variante con relación al partido de Bilbao que fue la entrada de Diego Ribera en banda izquierda ocupante el lugar de Brasi. El valenciano asistiría más tarde a Rubén Vega para que éste anotara el segundo gol, antes de ser reemplazado precisamente por Brasi. Tras dos disparos del Amurrio que no tuvieron trascendencia, Rubén Vega dispuso de dos buenas oportunidades. La primera la rechazó Llorca con los puños y en la segunda su cabezazo se marchó desviado, igual que le pasó a Pavone poco después. Cuando se cumplió la media hora se produce una falta contra el marco alavés y Asier Salcedo la ejecuta directamente marcando por toda la escuadra para adelantar a los blanquiazules. Poco le iba a durar la alegría a la escuadra local porque poco después el Amurrio se va por la derecha en una acción que debió ser abortada en el centro del campo pero no fue así. Lo que ocurrió fue que desde la derecha llegó un centro raso, estando más listo Alzola que los defensas locales, dejando pasar el balón para que Iván Cano, totalmente libre de marca fusilara a Rubio a placer. Con empate a uno se acabó el primer tiempo y tras el descanso de nuevo se adelantó la Deportiva gracias a un balón servido por Diego Ribera que se traga la defensa del Amurrio y Rubén Vega se adelanta para cabecear por encima del meta Llorca, que se había quedado a media salida. Era el 2-1. Y ahí empezaron los problemas para la Deportiva porque una entrada sin aparente importancia de Rubén Vega sobre un defensa visitante iba a propiciar que el árbitro le mostrara la segunda amarilla al maragato cuando sólo se habían disputado siete minutos del segundo tiempo. El Amurrio se echó arriba buscando el empate y lo iba a encontrar gracias a Sanfran, el mismo jugador que una semana antes ajustició al Zamora en Basarte. Se aprovechó de otra decisión arbitral controvertida porque López López no señaló una falta cometida sobre Vicente Úriz y el atacante del Amurrio chutó con la zurda desde la frontal para batir nuevamente a Rubio, estableciendo el empate que ya sería definitivo. Lucas dio entrada a Krios en lugar de Soto para ganar en el aspecto ofensivo, pasando Úriz al centro de la zaga. El técnico quería que los suyos buscaran la portería de Llorca pese a la inferioridad numérica y la apuesta habría salido bien, de no ser por la mala fortuna de los blanquiazules cara a gol. El balón no quiso entrar La Deportiva pudo golear pese a jugar con uno menos y pese a que el ausente fuera un Rubén Vega que sigue capitalizando el mejor fútbol de los bercianos. Ya anteriormente el propio Rubén metió un balón de oro sobre Toñín para que el lateral sirviera en bandeja sobre Pavone y el argentino remató incomprensiblemente fuera en boca de gol cuando tenía toda la portería para él. Luego Asier Salcedo intentó repetir fortuna como en el primer gol, pero el balón se estrelló en el larguero. La mala suerte se cebó con Fran cuando vio cómo Cerro sacaba bajo palos su disparo y el meta Llorca hizo lo mismo con Alberto poco después.