Aranzana se fija como primer objetivo jugar la Copa del Príncipe
«Hay que tener ambición e intentar llegar a todas las competiciones hasta el final y ganarlas»
El técnico de Baloncesto León, Gustavo Aranzana, aspira a conseguir clasificar al equipo para la próxima edición de la Copa del Príncipe que se disputará al finalizar la primera vuelta de la Liga LEB en Palma de Mallorca y que disputarán los tres primeros clasificados y presumiblemente el anfitrión, Palma Aqua Mágica, que actualmente ostenta el liderato. «Hay que intentar ser ambiciosos e intentar llegar a todas las competiciones hasta el final e intentar ganar y ganar, sin dejar objetivos en el camino, porque yo aspiro a acaparar victorias, cuantas más mejor y nunca nos debemos cansar de ganar», señaló. Baloncesto León, que cumple su sexta campaña en la Liga LEB, tan sólo logró su clasificación para esta competición en su primera temporada en la categoría de plata, cuando concluyó primer clasificado al final de la fase regular, y en la edición disputada en Melilla, cayó en la semifinal ante el anfitrión Melilla, que luego sería el vencedor. Los leoneses han empezado con excelente pie la actual temporada, con dos triunfos importantes ante rivales directos como Polaris de Murcia y Plus Pujol Lleida, ofreciendo una gran solvencia, sobre todo en el trabajo defensivo, una de las obsesiones de Aranzana durante todo el trabajo de pretemporada. «El equipo está ofreciendo espíritu de sacrificio y solidez, porque hay un sentido grande de la colectividad, es la línea que hay que seguir, como la de no encajar más de 70 puntos, ya que eso da unas enormes garantías de que se puede lograr la victoria, aunque el equipo un día no esté demasiado inspirado en ataque», apuntó. Aranzana se mostró especialmente satisfecho del rendimiento de algunos jugadores que realizan un trabajo, quizá más oscuro, y que no reflejan las estadísticas en las que sobresale el alero Silas Mills «porque también es fundamental el trabajo solidario, desde la defensa de los bases, el sacrificio de jugadores como Bulfoni, o de Ferrer y Dani García que se aplican más en tareas defensivas». En todo caso, el entrenador de Baloncesto León prefiere optar por la prudencia «porque sólo se han sumado dos victorias y el viernes llegará un Melilla peligrosísimo por no haber empezado bien, por lo que habrá que salir con la máxima intensidad, energía y predisposición». En este sentido añadió que «aunque pueda tener menos nombre que otros rivales, son los partidos que te pueden dar el salto de calidad en la clasificación y los jugadores han de aprender de errores pasados inesperados y ser sólidos en la preparación mental, porque en casa hay que amarrar victorias». Sobre el recibimiento de la afición leonesa el pasado sábado ante el Lleida en su vuelta al municipal después de seis temporadas -ocho desde que abandonara el banquillo local- señaló que «fue un sentimiento emotivo el cariño recibido, aunque esta afición siempre ha demostrado su pedigrí, no es fácil engañarla y sabe compensar siempre el esfuerzo y el trabajo».