El domingo se abre en León la temporada de caza menor
Todo parece dispuesto para que el próximo domingo, día 23 de octubre, se inicie la temporada de caza menor. Tanto si el tiempo es favorable como si la lluvia se deja notar, la mayoría de acotados de la provincia recibirán a los miles de aficionados, casi treinta mil licencias, que practican este deporte en León. Algunos acotados no abrirán en esta primera jornada, retrasando la apertura hasta el puente del 30 al 1 de noviembre, fecha en que se desplazarán los muchos aficionados, oriundos de León, que se encuentran viviendo y trabajando fuera de la provincia. El campo, en plena temporada otoñal, presenta un aspecto formidable, ya que las últimas lluvias han hecho brotar la hierba y han permitido que reverdezcan las fincas que se sembraron casi en el polvo. La cantidad caída, aunque importante, no ha embarrado las tierras y mucho menos el monte, lo que habría añadido dificultades al ejercicio de la caza. Las previsiones y pronósticos que se realizan en los distintos acotados varían mucho de unas zonas a otras. En principio parece que nos encontramos ante una temporada normal tirando a baja, pues la sequía del verano no ha beneficiado las reproducciones. En todo caso es peligroso generalizar, pues hay acotados que tienen bastante perdiz o conejo mientras que otros no los tienen. La responsabilidad del cazador en estos casos es determinante para evaluar, de forma responsable, si se debe cazar una determinada especie y hasta que punto para asegurar su pervivencia. La liebre parece, en principio, que ha tenido un buen año al igual que las aves acuáticas, muy abundantes en todos los humedales. En las zonas de monte y en la comarca del Bierzo, inmersa en plena recogida de castañas, la mayoría preferirá cazar el jabalí que, desde las últimas lluvias, ha mejorado sensiblemente su cuenta de resultados. A pesar de que el número de jabalíes ha ido en aumento, la presión cinegética aumenta también. La proliferación de incendios en áreas de montaña ha reducido en esta temporada de forma considerable su hábitat natural. Es peligroso pensar que estqamos ante una especie inagotable y no faltan quienes opinan que nos encontremos en un claro retroceso de esta especie.