Jugador de la Selección española y del Liverpool
«La Premier Ligue fortalece mucho»
El de Badalona, que prefiere jugar como media punta, admite que quiso tirar el penalti

El jugador del Liverpool durante un entrenamiento con la selección
El badalonés Luis García vive al fin en estado de gracia después de años de jornalero del balón en La Masía, Valladolid, Toledo, Tenerife, de nuevo Pucela, Atlético de Madrid y Barcelona. Campeón de Europa con el Liverpool y defendido a muerte por Benítez, sus tres goles ante Eslovaquia, los primeros con la absoluta, le han convertido en la estrella del momento en la selección y han hecho olvidar a Joaquín. Debutó ante China el 26 de marzo de este año, y ha disputado seis partidos pero sólo el último como titular. Con él sobre el césped, España no conoce la derrota. Henchido de gozo y con una talalgia en el pie izquierdo que le hace ser duda para Bratislava, compareció ayer ante los periodistas en chándal pero a la moda, con unos pequeños pendientes que relucían por los reflejos de las antorchas televisivas y los flashes, y con un pañuelo atado en la cabeza. Por algo fue elegido recientemente imagen masculina de una firma de ropa. -¿Cómo duerme tras un partido así? -Con una pastilla. Entre la alegría y la tensión no se podía conciliar el sueño, pero, afortunadamente, con una pastillita pude descansar muy tranquilo. -¿Se llevó el balón? -Sí, ya lo tengo guardado con mucho cariño y firmado por todos los compañeros. Puyol se encargado de buscarlo y pedírselo al árbitro. Lo pondré junto al balón con el que ganamos la 'Champions', que también lo tengo con la rúbrica de toda la plantilla del Liverpool. -¿Tan acertado estuvo que incluso dio el pase del gol a los eslovacos? -Fue para darle un poco de emoción al partido porque se nos había puesto demasiado de cara. -Ahora en serio. ¿Pensó que toda su gran actuación se venía abajo por un error absurdo? -Sí. Evidentemente. Después de ver cómo se ponían 2-1 con 40 minutos por delante, vi todo un poco más oscuro. Afortunadamente, tenía claro, como así fue, que con el trabajo y juego del equipo sacaríamos el choque adelante. -¿Por qué quiso tirar el penalti? -Deseaba sacarme la espina porque estaba convencido de que lo metía. Pero el míster es el que decide, ordenó que lo tirara 'el Niño' y no pasa nada, todo perfecto. -¿Qué le dijeron los compañeros? -Nada en particular. Me felicitaron porque sabían que era un partido importante para mí, el primero como titular y eso es algo especial. Tuve la suerte de marcar tres goles, pero el éxito y el trabajo fue de todo el equipo que hizo un trabajo terrible apretando arriba. -¿Xavi y Luis García se conocen tan bien que juegan de memoria? -(Risas). Sí, incluso en los entrenamientos. Nos conocemos desde muy pequeñitos en el Barcelona y siempre tuvimos gran complicidad. Nos entendemos con la mirada y dentro del campo supone una gran ventaja. -Desde fuera dio la sensación de que no tuvo que cambiar mucho el 'chip', de que estaba jugando como si lo hiciera con los reds... -El míster me dijo que saliera e hiciera lo mismo que hago los fines de semana en mi club. Para eso me trajo y me sentí a gusto, con confianza y libertad para hacer cosas. -¿Se ve ya como el dueño de la banda derecha en la selección? -No, ni mucho menos. Ha sido un buen partido, pero sólo uno más. El técnico sabe que hay muchos jugadores que pueden actuar ahí y, de hecho, ha contado ya con tres ó cuatro. El que mejor esté de forma, es el que va a jugar. -¿Asume que la apuesta por usted en lugar de Joaquín entrañaba mucho riesgo para Aragonés? -Sí. Salió bien para alegría de todos, pero si hubiese salido medio regular hubieran aparecido fantasmas por todos lados. -¿Con el discurrir de su carrera sabe ya si es diestro o zurdo y dónde prefiere jugar? -Siempre digo lo mismo. Me gusta más jugar entre líneas, por detrás del delantero, ya que ahí dispongo de más espacios y estar cerca del área es bueno para mi juego. Creo que soy más zurdo que diestro porque así lo siento, pero también tengo facilidad para darle con la derecha. -¿Se puede poner en el papel de Joaquín, en su piel? -Joaquín está un poco por encima de todo esto. Tiene suficiente personalidad para saber que es un jugador importante para la selección y que el hecho de no haber venido a una convocatoria no va a cambiar mucho. Si sigue trabajando igual y haciendo el juego del que es capaz, seguro que estará en la próxima. -¿Cree que el bético puede estar fastidiado por el éxito de Luis García? -No lo sé. No me le imagino pensando así porque es un jugador muy de equipo, para nada envidioso. Creo que estará contento porque sabe lo importante que es un Mundial y que él va a estar en Alemania. -¿Le preocupa que los eslovacos calienten en exceso la vuelta? -Cuando un resultado es adverso y se dan jugadas dudosas, cada uno se agarra a lo que puede. Nosotros no vamos a entrar en si los árbitros estuvieron mejor o peor, pero ellos están en su derecho. Debemos centrarnos en que quedan 90 minutos para dar el pasito final hacia el Mundial. Hay que dar la puntilla. -¿Teme un exceso de relajación en Bratislava? -No lo creo. El sábado ya se vio que el equipo no se relajó ni dos minutos. En cuanto veía que tenía la más mínima dificultad, aguantó el balón y esperó sus ocasiones. Técnicamente estamos bien dotados y debemos de salir concentrados, sin pensar que la eliminatoria está ganada. -¿El golpe de autoridad del sábado conlleva un subidón de autoestima en el equipo? -Conseguimos que la afición saliese contenta y disipase las dudas que tenía desde la Eurocopa. Nosotros hemos cogido la confianza suficiente para ver que somos una buena selección y que en el Mundial tendremos cosas que decir. -¿Se siente especialmente a gusto en el Calderón, donde cuajó un buen año que le sirvió para volver y jugar en el Barça? -Sí, cada vez que he vuelto aquí he notado el cariño de la gente y me encuentro a gusto. En el Atlético coincidí con jugadores que me enseñaron mucho y me identifiqué con el club, la afición y la ciudad. Fue un año muy bonito para mí. Ante Eslovaquia, me sentí muy arropado por todo el público. -¿Los españoles que militan en ligas extranjeras tienen un plus? -Quizá sí. El que haya jugadores en otras ligas nos hace tener otras nociones y otros pensamientos. La 'Premier' es más contundente, más dura, de más ritmo, y eso fortalece. Me vino muy bien para madurar como futbolista. Estoy en un equipo que me da muchas cosas, me ayuda a crecer como futbolista y eso es fundamental para mí. -¿Qué le dice que usted, Xavi y Raúl sean los únicos españoles entre los cincuenta candidatos al 'Balón de Oro'? -No sé. Es una revista importante la que lo organiza ('France Football'), votan periodistas prestigiosos y a los jugadores siempre les hace ilusión, pero tampoco significa mucho. El año pasado los equipos españoles no llegaron lejos en la Liga de Campeones e imagino que esto habrá pesado mucho. -¿Le falta algo para completar un 2005 maravilloso? -No quiero pedir nada más. Todas las cosas que me han venido han sido magníficas y solamente espero que se cierre con el definitivo paso al Mundial. Ha sido un año genial para mí.