Un lanzado Valencia devuelve al Betis a la más cruda realidad (0-2)
Un lanzado Valencia, que suma ya nueve jornadas consecutivas sin perder y que marcha con firmeza en busca del líder Barcelona, devolvió al Betis a la cruda realidad, ya que el equipo sevillano había experimentado una mejoría en su juego y resultados pero otra vez se ve inmerso en la zona baja. Se presentaron dos equipos que han mostrado buenas sensaciones en las últimas jornadas y que también venían de perder sus compromisos de ida de los cuartos de final de la Copa con sendos enfados por las actuaciones arbitrales. Con estas premisas se vio un partido igualado en sus inicios, porque el Betis, en los primeros compases, cedió terreno para que manejara el Valencia y porque el equipo de Sánchez Flores se vio en algunos momentos sorprendido con las rápidas transiciones de los locales. Así, una buena triangulación entre Aimar y Villa estuvo cerca de ser culminada por el asturiano, que se encontró con la acertada actuación del meta Doblas. La réplica bética llegó con un buen servicio del Oscar López que fue cabeceado por Robert, aunque éste también se topó con Cañizares. Esta jugada pareció que hizo recapacitar al equipo levantino, que retrasó sus líneas y desplegó ese juego defensivo que tan buenos resultados le ha dado. La formación de Serra Ferrer estuvo sin problemas en las inmediaciones de su área ante la soledad de Aimar y Villa, pero se encontró con problemas para superar el entramado visitante, por lo que los verdiblancos lo tuvieron que intentar con lanzamientos lejanos. Ya en el tramo final del primer período apareció la gran efectividad de Villa, quien se aprovechó de una imprecisión defensiva para culminar en gol de calidad y precisión. El Valencia salió en la segunda parte con las ideas muy claras, las que les daban el marcador a favor y las urgencias del Betis por arreglar la situación, por lo que incluso los visitantes no renunciaron a sentenciar cuando tuvieron la ocasión. Serra Ferrer sacó a Dani para buscar esa intensidad ofensiva que Robert no tuvo, pero el tiempo corrió sin que el Betis pudiera abrir la lata, aunque Rivera hizo trabajar a Cañizares en un potente remate. El Betis acrecentó su presión, pero fueron los valencianistas los que crearon mejores ocasiones en las botas de Aimar y Marchena. Eso sólo fue el preludio del 0-2, obra de un acertado Villa, quien no perdonó con una gran claridad cuando se le presentó la ocasión de sentenciar.