Otro naufragio leonés en una isla
El Murcia aprovechó el mal día de los de Aranzana en el rebote y sumo 21 capturas ofensivas

Pedro Robles intenta frenar una acción desde la dirección de juego de un Berry muy apagado
Baloncesto León tuvo ayer que rendirse a la evidencia de una plantilla superior en efectivos, que mantuvo el intenso ritmo del partido, mientras los de Aranzana iban poco a poco a menos. Y la lógica de un mal dia a la hora de anotar y especialmente en rebote -el rival logró 46 capturas, con 21 en ataque- acabó decidiendo un choque que estuvo igualado hasta el descanso. El partido arrancó muy intenso, casi propio de un play off, con dos equipos expertos que jugaban de poder a poder y con dos técnicos que habían preparado a conciencia el duelo. Y fruto de ello fueron las parejas claras que se vieron desde el inicio en la cancha con duelos interesantes como el de Waleskowski con Barnes, el de Bulfoni con Robles o el de Mills con Howard Brown. Las cartas estaban claras porque los dos equipos ya han jugado dos veces y cada entrenador conocía bien al rival. De entrada Aranzana incluyó en el quinteto inicial a Dani García y a Panadero, y en las primeras jugadas ya quedó claro que en la pintura se decidiría mucho. León se puso arriba (6-2) pero un par de balones perdidos facilitó al rival un parcial de 0-7 que igualó las cosas. En el primer cuarto la igualdad fue máxima desde ese momento. Dani se tuvo que sentar, con siete puntos anotados en cinco minutos, al cometer la segunda falta y eso abrió las rotaciones en ambos equipos, basadas fundamentalmente en esas parejas que estaban claras. Un resbalón de Bulfoni y un triple que se tiró Barnes, con gran enfado del banquillo, permitió al Murcia despegarse en la recta final del cuarto (16-22) pero León volvió a centrarse y en el arranque del segundo cuarto sumó un parcial de 6-0 que le puso arriba (23-22). Este segundo periodo fue el de las defensas. Si en el primero los dos equipos sumaron cuarenta puntos (18-22), en éste sólo alcanzaron los 24 (12-12). Aranzana empezó a oxigenar a sus hombres y probó a Bernabé con Barry juntos en pista, pero esta vez la opción no dio resultados y el rival aprovechó para despertar tras más de tres minutos sin anotar y acertar tres ataques consecutivos (23-28). Murcia explotaba su interminable banquillo sin apenas resentirse y León eligió un mal momento para fallar demasiados tiros libres, por lo que el rival llegó al ecuador de este segundo cuarto con ventaja. Y aunque atrás mejoraron las cosas adelante el balón no entraba en tiros cómodos desde fuera lo que frenó el avance del marcador. Aranzana jugaba con ocho frente a diez, y con Dani y Higgins con dos faltas cada uno, por lo que situó a Mills de cuatro haciendo pareja con Barnes. León no pudo explotar al máximo la antideportiva de Sergio Pérez, que en la jugada siguiente anotó un triple que devolvió la renta máxima a los seis puntos (28-34). Las últimas jugadas antes de descanso fueron un correcalles y el rival se fue al descanso arriba (30-34). Tercer cuarto desequilibrador Tras el parón Aranzana puso en pista a su quinteto más usado este año, con Higgins y Bulfoni, y Pedro Sala sumó un triple en la primera jugada que hizo daño a León, lo que facilitó al Murcia el situar la renta en nueve puntos (34-43). Los de Aranzana apretaron los dientes y mejoraron atrás para empezar a anotar bajo el aro. Pero dos faltas consecutivas señaladas a Higgins obligaron a León a variar sua planes porque el veterano estadounidense alcanzó las cuatro a falta de más de quince minutos para el final del partido. El equipo leonés se hundió en una crisis propiciada por la falta de ideas adelante y el buen rebote local, y el rival se fue en el tanteador (36-49), lo que llevó a Aranzana a variar la dirección de juego. León tenía muchos problemas en la pintura ante un rival que tras siete minutos sólo tenía una falta en contra señalada, y el técnico optó por parar el partido. Waleskowski puso contra las cuerdas a León (36-52) con un triple, pero Bulfoni lo devolvió rápido y como Sergio Pérez no se quedó atrás el Murcia afrontó el último cuarto con los hombres más frescos por las rotaciones y con quince puntos de renta (44-59). En el último cuarto León peleó con todas sus fuerzas, pero éstas eran cada vez menos frente a un rival que dosificaba gracias a su excelente banquillo -para muchos el Murcia es la mejor plantilla de la liga-. Aranzana otorgó minutos a Rocchia y pedía a su equipo más sangre, pero la gasolina se había acabado y los minutos fueron pasando sin ninguna solución. León sumó su quinto partido consecutivo sin alcanza los setenta puntos. Ya es más de mes y medio sin conseguir esa meta no tan compleja en el mundo del baloncesto. Ayer frente al Murcia León sumó 18 puntos en el primer cuarto, en el segundo 12, en el tercero 14 y en el último seis. La imagen defensiva fue una vez más positiva y eso permitió a los de Aranzana no sufrir una derrota aún más dolorosa, pero de nuevo cuando las cosas se pusieron complicadas en el ecuador del tercer cuarto la plantilla se diluyó, ya sea porque se queda sin gasolina o porque se dejar ir para acabar cuanto antes el suplicio. No obstante tampoco fue un problema de actitud el que tuvieron los de Aranzana porque con veinte puntos de desventaja (47-66) a falta de tres minutos realmente nadie bajó los brazos. Ayer apenas había tres jugadores anotando con el partido vivo -Barnes, Mills y Bulfoni- y eso se paga caro en esto del baloncesto.