TENIS
Federer se planta en la final tras apear sin brillo a Kiefer
El helvético buscará su segunda corona australiana frente a la sorpresa del Open, e l chipriot a Baghdatis

El suizo Federer celebra su pase a la final tras vencer al germano Kiefer
El suizo Roger Federer, primer favorito y líder mundial, buscará el domingo (09.30 horas, Eurosport y Teledeporte) su segundo título en el Open de Australia, tras el que alcanzó en la edición del año 2004 después de superar al ruso Marat Safin, ahora lesionado, por 7-6, 6-2 y 6-4. El jugador helvético logró este viernes el pasaporte para el decisivo duelo al vencer al germano Nicolas Kiefer por 6-3, 5-7, 6-2 y 6-0 en dos horas y 40 minutos. Federer, por tanto, será el adversario del chipriota Marcos Baghdatis, que el jueves dio la tercera gran sorpresa al derrotar al argentino David Nalbandián. Federer y Baghdatis se han cruzado tres veces con otros tantos triunfos del tenista helvético. Su primer encuentro tuvo lugar en la segunda ronda del US Open (6-2, 7-6 y 6-3). El segundo encuentro lo disputaron el año pasado en octavos de final del Open de Australia (6-2, 6-2 y 7-6) y el tercer enfrentamiento tuvo lugar esta misma temporada, en cuartos de final de Doha, con el resultado de 6-4 y 6-3. Al jugador chipriota de 20 años y número 54 del mundo le toca ahora tratar de sumar su primera victoria frente al de Basilea. Baghdatis no descarta otra sorpresa: «No tengo nada que perder y sí mucho que ganar», advirtió tras la semifinal. El vencedor de la final del domingo se embolsará 1.220.000 dólares y el finalista habrá conseguido 610.000 dólares. Roger Federer, que ante Nicolas Kiefer recuperó el tono perdido en partidos anteriores de este torneo, desaprovechó tres bolas de partido frente al germano, pero acertó en la cuarta oportunidad. «Ha progresado mucho» Sobre Baghdatis, su adversario en la final, el suizo declaró: «Desde el año pasado, cuando le gané aquí en octavos de final, ha progresado mucho. En dos semanas ha subido como la espuma. Todos estamos sorprendidos de lo lejos que ha llegado. Ha derrotado a rivales de mucha calidad y merece su puesto, sin ninguna duda, en la final». El de Basilea afirmó encontrarse «bien físicamente tras salvar dos partidos muy duros contra Tommy Haas y Nikolay Davydenko, pero a veces es conveniente sentirse un poco presionado, porque eso obliga a forzar más el ritmo». Pese al despegue de Marcos Baghdatis, las apuestas siguen a favor de un Federer que se dispone a encarar su tercera final consecutiva de Grand Slam, pues no hay que olvidar que el año pasado se impuso en Wimbledon y en el US Open.