TURÍN 2006
Rienda: «Cada vez que entro en la habitación me duermo»
«No tengo ninguna actividad de ocio ni de pasatiempo alguno estos días previos a la prueba»

La esquiadora española María José Rienda durante el estreno olímpico
La andaluza María José Rienda, favorita al oro olímpico en el gigante de esquí alpino de los Juegos de Invierno de Turín'06, declaró desde la estación en la que se entrena, que no quiso desvelar, que «cada vez» que entra en su habitación, se duerme. «No tengo ninguna actividad de ocio, ni pasatiempo alguno estos días. El tiempo que tengo libre me lo paso prácticamente durmiendo. Cada vez que entro en la habitación, me duermo», bromeó Rienda, que dedicó la jornada a entrenarse para su especialidad, el gigante, disciplina en la que podría unirse a los hermanos Fernández-Ochoa, Paco y Blanca, en la exigua relación de medallistas olímpicos de invierno españoles. El legendario Paquito se proclamó campeón olímpico de eslalon en los Juegos de Sapporo'72 (Japón), mientras que Blanca fue bronce en esa misma disciplina, veinte años después, en Albertville (Francia). «Hoy me he entrenado bien. He hecho cuatro bajadas de gigante de una calidad muy buena, con buenas condiciones de nieve, también, muy parecidas a las que esperamos encontrarnos en carrera», explicó Rienda, que hoy se entrenará de nuevo esta disciplina y el jueves se ejercitará en el supergigante, disciplina en la que competirá el domingo. «Las sensaciones son muy buenas, aunque todavía me falta algo», comentó la granadina, que comenzó de nuevo a entrenarse después de estar prácticamente parada ocho días, el intervalo entre su segunda victoria en la estación alemana de Ofterschwang, la quinta de su carrera en Copa del Mundo, y la jornada de ayer, lunes, cuando reanudó la actividad. «El cansancio que he acumulado es algo que no tiene que ver nada con el deporte. Ha sido más bien por todos los actos y compromisos que tuve por lo que llegué aquí con bastante sueño atrasado. Pero ya voy recuperando y cada vez me encuentro mejor», indicó. La campeona de Sierra Nevada se entrenó a las órdenes del suizo Mauro Pini sobre nieve; y, por la tarde, después del almuerzo y de la irrenunciable siesta, lo hizo a las del bilbaíno Carlos Alvarez, su preparador físico.