León abre la recta final de la liga ante la gran decepción
El Calpe tiene una de las mejores plantillas pero no ha logrado despertar en la lucha por evitar el descenso
Baloncesto León inicia este viernes la recta final de la fase regular con la visita al Aguas de Calpe, la gran decepción de la temporada en la liga LEB. El equipo alicantino ocupa la penúltima plaza, con sólo nueve victorias, las mismas que el colista Plasencia. Pero el Calpe es la sorpresa negativa porque la fuerte inversión realizada por el club no ha tenido mucho menos el rendimiento esperado en la liga. A base de talonario el Calpe consiguió crear una plantilla, con Paco Olmos en el banquillo, con hombres contrastados como el base Ciorciari, los ex del Bilbao Lucho Fernández y Maluenda, o todo un coloso bajo los aros como Rashard Griffith. Y como complemento jugadores que conocen bien la LEB como el escolta Juan Carlos Liñán (ex Huelva) o el base Miguel Beltrán (también ex Huelva). El proyecto deportivo no terminó de arrancar y cuando han llegado los retoques en la plantilla -incluso el base Roberto Núñez ex de León- tampoco el Calpe ha conseguido un nivel de juego ni de resultados adecuado ni a su presupuesto ni a los jugadores que tiene. La pista del Calpe es considerada en la LEB como una de las peores de la categoría y eso sirvió el año pasado al equipo alicantino para sumar bastantes victorias, aunque acabó ocupando la última plaza de la liga, pero fue repescado a través de la adquisición de una plaza. León el año pasado perdió en la pista del Calpe en un partido que era especialmente relevante. Era la gran ocasión para superar al Menorca y encarar la recta final de la liga en la segunda plaza. En esta ocasión León llega como líder a la cancha del Calpe y con la necesidad de sumar para mantener esas privilegiada plaza. Pero se medirá a un equipo más que necesitado para mantener la categoría, que sólo ha sumado tres triunfos en lo que va de año.