El equipo no estuvo solo en el ruidoso pabellón de Son Moix
Baloncesto León no estuvo solo ayer en el pabellón de Son Moix. La peña El Tambor y algunos leoneses residentes en la isla se acercaron al Palacio de Deportes de la capital de las baleares para empujar al equipo desde las gradas. El ambiente ruidoso que se vive habitualmente en este pabellón insular puso las cosas difíciles a la veterana peña leonesa, que aún así fue capaz de conseguir que sus sonidos habituales se dejaran oír en el recinto deportivo. También se vieron algunas banderas de León en las gradas en un partido que había sido calentado por el rival, ya que incluso en la hoja que se entregaba a los aficionados a la entrada del pabellón se insistía en considerar un robo lo ocurrido el pasado sábado en León en el segundo partido de la serie. En la hoja distribuida por el equipo se aseguraba: «Nos sentimos perjudicados, nunca nos dejaron intentar ganar el partido», en referencia a la pareja arbitral de aquel día. «Para los próximos partidos exigimos un arbitraje justo», se aseguraba también, a la vez que se hablaba del presunto peso que tiene un equipo como Baloncesto León y especialmente del entrenador Gustavo Aranzana.