Aranzana sólo piensa en «León en ACB» y su oferta será la primera
El técnico agradece el gran año, se exhibe aún dolido y pide un apoyo máximo de la ciudad hacia el club

Aranzana rompió su silencio una semana después del último partido de la temporada en San Sebastián
El efecto Aranzana se hizo ayer patente en la sala de prensa del Palacio de Deportes. Con una expectación inusitada el aún entrenador de Baloncesto León hasta el 30 de junio rompió su silencio para analizar la temporada y para hablar, aunque con una cautela extrema, sobre su futuro. Hubo mucho agradecimiento, mucho pesar por lo ocurrido y mucha cautela por parte de un técnico al que leyendo su mensaje en conjunto se le detectó una disposición para escuchar una hipotética oferta para continuar al frente del banquillo de Baloncesto León. Aranzana explicó que había esperado unos días antes de comparecer porque «anímicamente no estaba preparado» e inició su intervención con una serie de agradecimientos hacia los responsables del club, los colaboradores, la afición, los jugadores, el cuerpo técnico y los medios de comunicación de la ciudad. El técnico valoró lo ocurrido en los play off: «Ha sido muy duro, nadie nos hacemos aún a la idea. Fuimos primeros todo el año, batimos registros en la LEB con un 26-8, y fue en la liga más dura de la historia, en la que los dos primeros se han quedado fuera de los ascensos. Eso debería tenerse en cuenta para el futuro... cómo está la LEB». «Fuimos la mejor defensa, nunca perdimos dos partidos seguidos... pero seguro que hicimos alguna cosa mal, aunque también existieron factores externos como un arbitraje muy duro y desequilibrante en el arranque de la eliminatoria. Hubo mala suerte, hubo lesiones de hombres importante, hubo bajo rendimiento de otro hombre importante... pero ahora lo importante es mirar hacia el futuro, porque este club está muy vivo y tiene mucho futuro. Quien resiste al final gana y personalmente debo decir que necesitaba un año como éste, que ha sido fantástico», comentó Aranzana. Y sobre el futuro, el técnico planteó que personalmente le gustaría que «el club diese un paso más adelante después de tantas muestras de apoyo y fidelidad como nos han llegado, porque este proyecto aún no se ha acabado». Y ahí interrumpió su discurso para dejar una cosa clara: «Esto no es una despedida, porque aún no sabemos qué pasará». Y al ser preguntado sobre su futuro Aranzana comentó: «Tengo la mente plana, no sé que hacer. Mi cabeza esta aún hoy en la ACB y en León. Sigo pensando que vamos a subir y tengo que pellizcarme para despertar y ver lo ocurrido». Y aseguró: «Ahora todo son rumores. Soy un profesional libre y miraré lo mejor y seguro que el club mirará lo mejor para él. No cierro ninguna puerta pero no sé aún que quiere León», aunque admitió que para él en principio será su primera opción si llega una hipotética oferta. Aranzana explicó que si se produce el anunciado cambio de la LEB y asciende directamente el primero, se debería planificar la temporada de otra manera, para lo que sería necesario ese paso adelante, puesto que la otra plaza de ascenso se la disputarían otros ochos equipos a través de tres play off. Sobre su futuro, el técnico explicó que aún no tiene ninguna oferta y comentó que aún no sabe que quiere hacer Baloncesto León aunque valoró como totalmente lógico que el equipo aún precise tiempo antes de tomar decisiones. «Soy un profesional libre y miraré lo mejor para mí y el club mirará lo mejor para él. Ahora lo importante es que el club y la ciudad no se paran, no desaparecen, no se hunden... sino que tienen más fuerzas para seguir adelante». El técnico también se refirió al caso de Mills y destacó que en Mallorca sí jugó bien. «No ocurrió nada extraño y fue una sorpresa absoluta. La gente que le conoce bien tampoco encuentra una razón». Sobre Martín Ferrer, Aranzana calificó de «excelente» su comportamiento durante el año y alabó su papel como capitán para salvar los baches. Y en el balance de la temporada no ignoró lo ocurrido en la enero con la crisis en el vestuario: «Fue el momento más difícil y más delicado. Vimos que había varias alternativas y las sopesamos bien y apostamos por una y parece que salió bien porque el equipo acabó líder y desde enero no perdíamos y se llegó bien a los play off». «Tengo un rejón de muerte, no una espinita... una katana de samurai, porque estábamos convencidos del ascenso, no por vanidad ni desprecio a los rivales, sino por el trabajo» «Tengo la mente plana, no sé qué hacer. Mi cabeza esta aún hoy en la ACB y en León. Sigo pensando que vamos a subir y tengo que pellizcarme para despertar y ver lo ocurrido» «Ahora todo son rumores. Soy un profesional libre y miraré lo mejor y seguro que el club mirará lo mejor para él. No cierro ninguna puerta pero no sé aún qué quiere León» «Fuimos un equipo regular durante todo el año y con un gran juego... no perdíamos desde enero y después de perder ocho partidos en todo el año caímos tres veces en cinco días» «Este club está muy vivo y tiene mucho futuro, y quien resiste al final gana. Personalmente necesitaba un año como éste, que ha sido fantástico y desde hoy empieza el futuro» «Me gustaría que este club diese un paso más hacia adelante después de tantas muestras de apoyo y fidelidad como nos han llegado, porque este proyecto aún no se ha acabado»