Pichi Lucas acepta de buen grado desempeñar el papel de víctima
El técnico está convencido de que la eliminatoria ante Universidad se resolverá en Canarias
El entrenador de la Deportiva está satisfecho con el papel que casi todo el mundo le ha reservado a su equipo en esta primera eliminatoria de la fase de ascenso a Segunda División. Los propios miembros de la Universidad de Las Palmas, son los primeros que proclaman su condición de favoritos, no ya para esta eliminatoria, si no para conseguir el ascenso de categoría, obviando incluso al Alicante y al Águilas. Así lo hizo saber durante su intervención en el programa deportivo de Radio Bierzo emitido ayer desde el Restaurante «El Leñador», respondiendo a periodistas locales. Lejos de sentirse menospreciado por las informaciones que llegan desde Canarias, el técnico berciano se siente feliz en ese papel que le asignan casi todos «vamos de víctimas y eso puede jugar a nuestro favor, todo el mundo se fija en el final de temporada que hemos hecho y se olvidan de que estuvimos a mucha distancia del Salamanca, de la Real Sociedad y del Real Unión y que eso nos exigió un esfuerzo titánico para poder clasificarnos en la promoción». Ese bajón del equipo en las últimas fechas no ha sorprendido a Pichi «al contrario, yo ya había advertido que eso iba a ocurrir porque es imposible mantener el mismo nivel durante una temporada entera y además es imposible motivar a los jugadores cuando sabes que ya has conseguido el objetivo, aunque no sea de forma matemática todavía». A Pichi no le disgusta haber quedado en cuarta posición «cuando terminas primero de grupo, el entorno te engaña, te crees superior a los rivales y eso no es así». Tiene su propia visión al respecto «yo quería jugar el primer partido en casa y ahora el objetivo número uno es no encajar goles porque nosotros vamos a tener ocasiones a lo largo de los noventa minutos». Parece ser que Lucas ha aleccionado a sus jugadores de cara a la promoción porque todo el mundo repite sus consignas «más importante que ganar incluso por 1-0 es no encajar ningún gol en este primer partido». Y es que el técnico tiene un fe ciega en que su equipo será capaz de hacer daño en el Alfonso Silva dentro de diez días, por lo que valora tan positivamente acabar con la portería a cero en El Toralín, Si el Universidad de Las Palmas sólo ha encajado 22 goles en la Liga y la Deportiva recibió 32, contando con el «accidente» de Durango que le costó media docena, se da por seguro que esta será una eliminatoria de pocos goles. Eso podría derivar en una prórroga, que se jugaría en territorio insular, e incluso podría hacerse necesaria la tanda de penaltis. También lo tiene contemplado «los jugadores llevan varias semanas trabajando ese aspecto, aunque debo de decir que yo no creo que se llegue a ese extremo en esta eliminatoria». Una de las principales diferencias entre la Ponferradina y el Universidad de Las Palmas está en el respaldo que ambos conjuntos tienen en la grada. El cuadro insular apenas despierta interés en una isla cuyo corazón está entregado a la Unión Deportiva, conjunto representativo de Gran Canaria tradicionalmente. En cambio, la Ponferradina es el epicentro futbolístico de la comarca berciana, capaz de aglutinar seis mil almas en una cita tan decisiva como la de este próximo domingo. Pichi lo sabe y espera que el público desempeñe un papel fundamental «va a ser determinante en una eliminatoria como esta, yo estoy seguro de que la afición de Ponferrada estará con nosotros de forma incondicional y el jugador lo va a sentir, yo sé cómo piensan nuestros futbolistas y su grado de motivación es infinitamente superior cuando la asistencia de espectadores es mayor de lo habitual, por eso insisto en que nosotros tenemos que hacer valer el apoyo de la afición, algo con lo que ellos no van a poder contar en su estadio porque me cuentan incluso que podría ir más de gente de Ponferrada que de Las Palmas al partido de vuelta». Pichi sabe bien de lo que habla puesto que en las grandes citas de este año (Salamanca, León, Oviedo, etc,) es cuando mayor medida han dado los blanquiazules.