El consejo provincial de caza propone abrir la media veda el 15 de agosto
La reunión del consejo provincial de caza se centró en concretar los aspectos referidos a León dentro de la Orden Anual de Caza. Este órgano de carácter consultivo, en el que participan diversos colectivos implicados en el mundo cinegético, tiene como función estudiar y proponer las medidas que estime oportunas al Consejo de Castilla y León, que a su vez las transmitirá a la Consejería de Medio Ambiente. Estas medidas entran en vigor una vez aprobadas y publicadas en el Boletín de Castilla y León. Las modificaciones propuestas apenas fueron significativas. De esta forma la apertura de la caza menor queda fijada del 22 de octubre al 28 de enero. La media veda, que tiene a la codorniz como especie preferente, se abrirá el 15 de agosto martes. Teniendo en cuenta que la norma prevé un máximo de 20 jornadas de caza y que los días hábiles son martes, jueves, sábados y festivos, finalizará el 17 de septiembre. Como viene siendo habitual los cotos pueden recortar estos días hábiles, incluso no abrir la media veda, en función de lo que determinen los cazadores asociados. En todo caso la veda de la tórtola se retrasará hasta el 26 de agosto. Además de estudiar las fechas referidas a la caza mayor, el consejo fijó su atención en las perspectivas que se ofrecen para las diferentes especies de caza menor. En este sentido parece que la entrada de codorniz ha sido normal por el Estrecho de Gibraltar y algo menor de lo normal por el valle del Ebro. Parece que la intensa sequía que se vine padeciendo en toda la Península podría empujar a las pequeñas gallináceas hacia el Norte. La cosecha de cereal, que se preveía muy buena, va a quedar sensiblemente mermada por el calor inusual de finales de mayo. Con los trigos y cebadas muy adelantados la situación no se presenta favorable. En todo caso el cupo de 35 codornices y 8 tórtolas se mantiene. La Orden de Caza contempla medidas excepcionales que pueden aplicarse por razones de orden bioecológico. Estas medidas van desde variar o suspender los periodos hábiles restringir la temporada o a establecer limitaciones. Siempre que se produzca una modificación y salvo razones de extrema urgencia, el Consejo Regional de Caza debe ser oído.