Luis zanja su pique con Cañizares al asegurar que sólo era «una broma»
Luis Aragonés, seleccionador nacional español, zanjó de raíz su pique con Santiago Cañizares tras unas imágenes que ofreció anoche Cuatro Televisión donde se veía que el técnico 'discutía' con el portero, y aclaró antes del entrenamiento esta tarde que 'juraba por sus hijos' que esa conversación grabada «era una broma». Cañizares se entrenó a tope. Ni Luis ni Cañizares dijeron entender el revuelo armado. Pero lo cierto es que España juega un Mundial, hay decenas de cámaras, todo se transmite en directo, cualquier detalle se eleva a cuestión relevante y tanto Luis como los jugadores deben saber seguro que a partir de hoy tienen que cuidar al milímetro todos sus gestos. Cañizares jugó hoy con el equipo suplente. Estuvo activo, mandando a su defensa, con autoridad y olvidando un incidente que se convirtió en el asunto del día, antes de que Raúl luego centrara la atención al abandonar 'tocado' el césped tras sufrir un plantillazo de Pablo Ibáñez. Cañizares aclaró tras el entrenamiento que mantiene una buena relación con Luis Aragonés y comentó en la conversación que mantuvieron durante el entrenamiento vespertino del sábado no hubo ninguna bronca y fue «totalmente amistosa». «Nuestra conversación fue totalmente amistosa. No sólo yo, sino la totalidad de jugadores mantenemos una gran relación fundamentada en el respeto a Luis y en ningún caso hemos recibido de su parte reproche alguno», dijo. Según algunos medios, cuando la selección comenzaba a realizar ejercicios de estiramiento y antes de ponerse a jugar fútbol tenis, Aragonés pidió más intensidad en el trabajo al portero, que aclaró que no hubo enfado ni tensión. «Quiero aclarar la conversación que tuve con Luis. De una manera amistosa conversamos sobre los métodos de trabajo que empleo junto a mi preparador en el Valencia aludiendo al fundamento y originalidad de los mismos. Justo a estos métodos nos referimos en la conversación», insistió.