Brasil teme una posible depresión
Los extraños mareos que el miércoles llevaron a Ronaldo a un hospital despertaron en Brasil el fantasma de la final de 1998 y desataron una auténtica preocupación nacional sobre la estabilidad emocional del «Fenómeno». En una suerte de cronología que incluye los problemas de Ronaldo con la balanza, su discusión pública sobre el asunto con el jefe de Estado, Luiz Inácio Lula da Silva, las ampollas en un pie hace unos días y ahora sus inesperados mareos, el diario Correio Braziliense alertó ayer sobre lo que puede ser «un mal mayor». «Ronaldo puede estar presentando síntomas de abatimiento, con algún grado de depresión», dice. En esa misma línea comentó el caso el diario Folha de Sao Paulo, que destaca la «inercia» y el «desinterés» que caracterizaron al jugador en el debut de Brasil ante Croacia, en el que según dicen los enviados especiales brasileños «pidió ser sustituido porque no podía más». Los diarios coinciden también en rescatar del olvido el fantasma de la final del Mundial de 1998, cuando Ronaldo sufrió unas extrañas convulsiones horas antes del partido. Entre algunas de las explicaciones dadas entonces, se habló de la «inmensa presión» que sufría el jugador, que a sus 21 años tenía la «obligación» de ganar el quinto título para Brasil.