Calleja prepara su próximo reto Alma de viajero, espíritu incansable
El escalador leonés se toma un respiro antes de emprender su siguiente desafío: El Kilimanjaro

Jesús y Kike preparan el terreno para montar su tienda en el McKinley
Aún no se ha cumplido una semana desde que volviera a León con el orgullo de haber terminado con éxito, una vez más, su última aventura y Jesús Calleja tiene de nuevo las pilas cargadas para comenzar su siguiente reto. Tras haber alcanzado junto a su hermano Enrique la cima del McKinley ( 6.194 metros), el montañero leonés prepara minuciosamente el asalto a la siguiente montaña. Su próxima parada será La India, donde tratará de alcanzar el pico Tsomoriri, a 6.200 metros, a partir del 1 de agosto. Calleja vive intensamente el proyecto Desafío Extremo, al que se dedica en cuerpo y alma desde hace poco más de un año. Gracias a esta iniciativa de la Junta de Castilla y León y RMD, Jesús ha recorrido medio mundo desafiando barreras de todo tipo que no le han impedido alcanzar su objetivo, De momento, ha completado con éxito todos los retos que ha emprendido y piensa seguir haciéndolo porque es lo que de verdad le gusta «Este proyecto es el sueño de mi vida, lo máximo a lo que podía aspirar», reconoce el aventurero. El McKinley ha sido su último desafío, le ha costado lo suyo alcanzar la cima y lo reconoce con la humildad del que está acostumbrado a lograrlo. «Subestimé esta montaña antes de conocerla. Es durísima por sus condiciones climatológicas y porque allí no tienes serpas ni nadie que te ayude», explica. Sin embargo, este leonés apasionado de las aventuras imposibles, contó en Alaska con el apoyo incondicional de Enrique, su hermano y compañero de fatigas. «Fue un privilegio compartir la aventura con Enrique, es un buen montañero y además no olvido que me salvó la vida». Y es que poco antes de alcanzar la cima de este gigante, Jesús se cayó por una enorme grieta al vació, un tremendo susto que sólo se quedó en eso al ir atado a su hermano por una cuerda. Los dos partirán juntos a la Aconcagua el próximo año. De la India a África Pero antes de eso quedan aún muchas aventuras por vivir. Su próximo viaje a la India para conquistar el Tsomoriri -que lo hará como guía para otros escaladores- será un mero entrenamiento para llegar en forma al Kilimanjaro, la siguiente parada dentro de Desafío Extremo, programada para septiembre. Para cuando termine sus andanzas en el conocido como «El techo de África», Calleja habrá estado dos meses y medio recorriendo el mundo sin descanso. Lo cuenta con cara de satisfacción y con una sonrisa que denota que ya tiene ganas de llegar. A pesar de que en sus viajes por distintos puntos del planeta su mejor compañera es la soledad, reconoce que es un sentimiento que no le preocupa. «Me he acostumbrado a ella y he aprendido de los tibetanos a tener paciencia a que si un día no puedo salir de la tienda porque me lo impide el mal tiempo, saber esperar, leer un libro o mirar el paisaje, a no precipitarme, a tener paciencia, y gracias a ella he podido sobrevivir», puntualiza el escalador. «Disfruto con lo que tengo alrededor, sea mucho o poco, y eso me quita el miedo», añade. Pero a Jesús Calleja le quedan todavía las aventuras más difíciles de Desafío Extremo: la expedición al Polo Norte, prevista para abril del 2007, y el rally París Dakar, que realizará en moto entre diciembre del año que viene y enero del 2008 y que pondrá el punto y final a esta gran aventura que le ha llevado a vivir retos muy intensos en un corto periodo de tiempo. En el medio, la pirámide de Carstensz, la Aconcagua y la expedición al Monte Elbrus. Un largo camino plagado de aventuras y, a buen seguro, también de éxitos.