Villar Mir se queda solo en su intento de impugnar el resultado electoral
Juan Miguel Villar Mir se quedó solo en su intento de impugnar las elecciones. Mientras el resto de los candidatos, incluido Palacios, que sólo fue superado por Calderón en 246 votos, reconocieron la victoria del nuevo presidente, Villar Mir insistió en no dar por válida la decisión de la junta. El empresario, que quedó en tercer lugar en los comicios y que era considerado el tapado de Florentino Pérez, insistió en que sólo reconocerá su derrota cuando se contabilice el voto por correo anulado por la jueza. El problema con el que choca Villar Mir es la imposibilidad de establecer la validez de ese voto por correo tras el cúmulo de irregularidades ocurridas durante el período electoral. Tras la primera denuncia de Calderón, la jueza decidió anular los votos por correo gestionados por los propios candidatos, que en muchos casos los obtuvieron a cambio de prebendas y los entregaron sin garantías de que la persona que figuraba como votante fuese consciente de su sufragio. Pero el problema se amplió cuando la jueza envió una comisión judicial al Santiago Bernabéu para comprobar que sus instrucciones de que no se recibieran más votos de los candidatos se estaban cumpliendo. Los agentes judiciales pidieron a los responsables de la Junta Electoral que les mostraran los votos por correo enviados por los propios socios. Pero, para su sorpresa, se les indicó que era imposible diferenciar los votos que habían gestionado los candidatos de los que los socios habían hecho llegar al club por sus propios medios. Los habían juntado todos en una misma saca. Ante esa situación que, según fuentes de varias candidaturas, pretendía favorecer a Villar Mir, la jueza tomó la decisión de suspender todo el voto por correo. Aunque la decisión judicial queda pendiente, será difícil, por no decir imposible, que se declare válido el voto por correo. La única solución, que nadie quiere, sería repetir las elecciones. Algo impensable.