Landis arrebata el maillot amarillo a Pereiro por tan sólo 59 segundos
Aventajó al español en 1:29 en los 57 kilómetros contrarreloj de una etapa que ganó Honchar

Nada parecía alterar el estado físico de Óscar Pereiro antes de afrontar los 57 kilómetros contrarreloj que iban a decidir su suerte en este Tour de Francia, en la que ha sido la carrera de su vida. Su preparación ante uno de esos momentos cumbres en el devenir de una persona no alteró sus pulsaciones, siempre muy altas, entre 52 y 54 por minuto. Con un kilo menos de peso que lo que tenía en Estraburgo, fruto de las tres semanas que llevamos de competición, Pereiro hacía frente a un trazado complicado, con muchas curvas, en el que se iba a dejar el maillot amarillo que recuperó en La Toussuire y que ha mantenido desde entonces. Floyd Landis iba a ganar el Tour de Francia, aunque el triunfo en la etapa fuera para Serhiy Honchar. Pereiro no es un especialista en la contrarreloj, un hombre que pueda hacer frente a desarrollos muy fuertes. Movió un 55-11, en los tramos en los que pudo usar esa multiplicación. Tampoco es un escalador puro. Si habría que definirle de alguna manera es como un ciclista completo. Esas cualidades son las que le han permitido llegar hasta las puertas de Paris como líder, que es en lo que se debe de pensar. Lo importante es que Óscar ha estado, finalmente, en el podio de Paris, algo que nadie hubiese pronosticado cuando empezó este Tour. Ha saboreado la gloria de ser líder del Tour, de entregarse en una contrarreloj en la que el azote de Floy Landis le derribó. Con una posición sobre su bicicleta en la que ha conseguido juntar, a media altura, la cabeza y los brazos, el americano que surgió de otro mundo camino de Morzine le iba minando kilómetro a kilómetro. Su pedaleo anunciaba lo peor para Pereiro, al que le iban diciendo la realidad, o casi, por el pinganillo. En los primeros 16,5 kilómetros, Landis, que ha trabajado mucho en el túnel del viento de San Diego, le sacaba 10 segundos a Pereiro, que en el kilómetro 34 se iban ya a los 57 segundos. Este gallego de Mos que le ha dado vida a una carrera que parecía marcada desde hace mucho tiempo se resistía a lo que se le venía encima. Landis ha conseguido reducir la superficie frontal, el coeficiente aerodinámico, con una posición que no todo el mundo es capaz de aguantar. El sí es capaz de hacerlo. Zubeldia, positivo Por su parte, el corredor del Euskaltel-Euskadi Haimar Zubeldia valoró de forma «positiva» su participación en el Tour de Francia y aseguró que la novena plaza que ocupará en la general final es un logro «importante» tanto a nivel personal como colectivo para el equipo vasco. «He sido bastante regular, casi siempre he estado con los mejores o muy cerca. He sido muy constante, y al final seré noveno en París, si no ocurre nada extraño. Creo que para el equipo es importante tener a un corredor entre los diez primeros de la general, además de la buena imagen que hemos dado», afirmó Zubeldia «Hemos estado presentes en la mayoría de escapadas, hemos tenido bastante protagonismo y hubiese estado muy bien rematar la labor con un triunfo, pero no ha podido ser. Nos quedamos con buen sabor de boca», dijo.