La enseñanza no está reñida con la diversión
Los «peques» manejan los palos
Hándicap, green, eagle, birdie o bogey, cuando oímos estas palabras a quien más o a quien menos le suenan al golf, un deporte que cuando se conoce engancha, pero que sino se conoce se suele maltratar, tildándole de deporte aburrido o clasista. Pero nada más lejos de la realidad, como lo demuestra el creciente número de practicantes. El León Club de Golf con su Octavo Campus Multideporte intenta introducir a más de un centenar de niños de entre 6 y 16 años en el mundo de este maravilloso deporte durante todo el mes julio. Este campus consta de dos turnos ?uno ya concluido el pasado día 14? y otro que se está desarrollando en estos momentos y se prolongará hasta el viernes. Los niños pasan en las instalaciones del club hasta diez horas diarias: de 10:00 a 20:00 horas. Un tiempo en el que no sólo practican golf. Es más, a darle a los palos sólo dedican una hora al día. El tiempo restante lo emplean en jugar al fútbol, tenis, baloncesto, ir a la piscina o en actividades de tiempo libre. Con todo este rosario de actividades deportivas la palabra aburrimiento no existe en el campus. «La verdad es que nunca nos aburrimos. Lo pasamos fenomenal y el año que viene me gustaría volver», comentó uno de los participantes. En este campus no sólo hay niños de León sino también de Madrid, Asturias, Las Palmas o incluso de Málaga. Algo que llama realmente la atención y que pone de manifiesto el indudable «gancho» de las instalaciones del León Club de Golf y su programa de actividades de verano para niños. Que una niña malagueña se venga de la Costa del Sol o la Costa del Golf ?como también es conocida? a practicar este deporte a León llama notoriamente la atención, además de ser motivo de orgullo. La verdad es que poco, a parte del número de hoyos, tiene que envidiar el campo leonés a los malacitanos. Destacable es un césped que parece una verdadera alfombra por el que es preferible caminar descalzo que con zapatillas y como «joya de la corona» un lago artificial en el centro del campo al que con la llegada del calor han comenzado a emigrar multitud de patos. Muchos de estos niños ya han apostado por el golf, anteponiéndolo a otros deportes más populares como el fútbol o el baloncesto. Llega savia nueva para este deporte y, ¿porqué no?, tal vez la aparición con el tiempo de un nuevo Sergio García, un Severiano Ballesteros o incluso del mejor jugador del mundo como ya tenemos en otros deportes.