A la Ponferradina le pesaron las piernas ante un rival más fresco
Lo más notable fueron los detalles del argentino Juan Pablo Raponi en la primera mitad
La Sociedad Deportiva Ponferradina conoció la derrota en su segundo partido de pretemporada, celebrado ayer a las afueras de Logroño contra el equipo que hasta hace un tiempo se llamaba Recreación de La Rioja y que ahora se ha convertido en el Logroñés Club de Fútbol. El escaso respaldo social con que cuenta y el hecho de jugar en un campo situado en un barrio de la capital riojana, además en día laborable, hizo que ni llegaran ni a un centenar las personas que se dieron cita en el Municipal de Varea. El resultado, como siempre se recuerda en este tipo de confrontaciones, es siempre secundario, por más que pueda sorprender que un equipo de inferior categoría (el Recreación juega en Segunda B) se imponga a otro presuntamente superior. De hecho, la Deportiva acostumbraba a realizar «gestas» similares en los últimos años cuando visitaban El Toralín equipos como el Valladolid o el Pontevedra, por poner algunos ejemplos. La razón que justifica estos resultados un tanto inesperados estriba en que los equipos de mayor categoría suelen efectuar pretemporadas más duras y, por contra, el que se sabe inferior siempre alarga los esfuerzos. Más allá de la anécdota, la Deportiva estuvo espesa casi todo el partido. Apenas algunas triangulaciones reseñables y especialmente ayer los detalles que dejó un Raponi al que nunca se le había visto jugar y que demostró tener una zurda muy respetable. A poco que este chico procedente de la cantera de River se ponga en condiciones físicas dará que hablar en Segunda División, por lo visto ayer. Y del resto, más bien poco. Risso estuvo otra vez muy vigilado por unos centrales que además no eran mancos y casi nunca dispuso de balones para demostrar su poder rematador. El equipo estuvo voluntarioso con el Logroñés bien plantado esperando una oportunidad que se le presentó a la escuadra de Balta en un balón largo sobre Pavone que arrancó en presumible fuera de juego para sortear a Rubio y anotar a puerta vacía. Más tarde, una pérdida de Kevin provocó que Xaco le diera el balón a Abásolo para que éste se deshiciera de Bornes antes de lanzar con la zurda. El cuero botó delante de Rubio y el balón acabó dentro. Así acabó el primer acto. La Deportiva estuvo roma porque el rival se fajó con más determinación y también con más fuerzas, atenazando la medular que unió a Gorka y Úriz, con Recamán y Raponi como exteriores, destacando el argentino en su «gambeteo» ante el ex del Zamora Pepe Alcalde. Él fue el único que disparó sobre el marco de Dorronsoro, pero sin alcanzar el premio del gol en el único lanzamiento que efectuó entre los tres palos. Los demás se fueron arriba. En la segunda parte Pichi cambió casi todo el equipo, como hiciera el martes en Bembibre. En principio, el centro del campo era más creativo con Jotha y Nacho, pero el Logroñés no bajó el ritmo de presión y eso dificultaba la movilidad del cuero. Sólo Fran y Toñín lograron, en contadas ocasiones, superar la zaga local por la diestra. Antes de eso, en una buena combinación de los bercianos el balón llegó a Guille que cedió a Asier, en inmejorable situación pero el vitoriano lanzó a las manos de Atiega que actuaba ya en lugar de Dorronsoro. Lo más interesante llegó prácticamente en el tiempo de descuento, aunque sería injusto ignorar dos intervenciones acertadas de Sierra que evitaron la ampliación del marcador para los riojanos. Cuando el partido acababa, Fran cede a Toñín que gana la línea de fondo y sirve medido para que marque de cabeza Diego Ribera. Parecía el resultado final pero acto seguido el árbitro interpreta como penalti un derribo de Sierra sobre Arrieta y Javi Sánchez anota desde los once metros. Todavía había tiempo para más emociones porque Guille fue derribado dentro del área y Daniel Ocón vuelve a señar el punto fatídico. El jerezano engaña a Atiega pero el balón da en el palo y la zaga conjura el peligro. Y no hubo más.