Diario de León

Detectada la presencia de lobos en Tierra de Campos

Publicado por
Pedro Vizcay - león
León

Creado:

Actualizado:

De la misma manera que las especies de caza menor están sufriendo un considerable retroceso en sus poblaciones, la caza mayor amplia cada vez mas su número y su territorio. El corzo, por ejemplo, se extiende prácticamente por todas las zonas boscosas de la zona norte y noroeste de la provincia, llegando incluso hasta parajes periurbanos de la capital como La Candamia o el monte de S. Isidro en las proximidades de Carbajal de la Legua. Hace algunos días los vecinos de la localidad berciana de Trabadelo, próxima a la Sierra de Ancares, se sorprendían por la presencia de un oso. El animal, joven según todos los indicios, era visto por bastantes personas del pueblo en las inmediaciones de las plantaciones de castaños. Pero el lobo es el animal que sigue despertando mayores recelos a pesar de que es, sin duda, el que ha sobrevivido a las mayores dificultades, lo que le convierte en una criatura admirable aunque temida. Su capacidad de adaptación y su enorme resistencia física y a las adversidades, además de su instinto salvaje y su capacidad reproductiva, le han mantenido a lo largo del tiempo pese a ser, quizás, la «fiera» mas acosada por el hombre. La presencia de este cánido en Tierra de Campos no es nueva, pues ya hace mucho tiempo podían verse lobos de forma esporádica coincidiendo con la trashumancia del ganado ovino. Ahora, sin embargo, resulta mas frecuente y viene asociada a los cultivos de maíz que atraen a otra especie: el jabalí. De los excrementos de lobo analizados por biólogos se desprende que el jabalí constituye un altísimo porcentaje de su dieta. Pero no hace falta ser un experto, cualquier montero que analiza un excremento se da cuenta de inmediato de las «cerdas» que aparecen, pues no las digiere. Al ser un animal sumamente esquivo y ocultadizo, que caza preferentemente por las noches, no resulta sencillo detectar su presencia. Tan solo cuando a finales de temporada se dan batidas contra el zorro, con relativa frecuencia aparece algún lobo. En Campo de Villavidel, hace tres años, apareció recién muerto un gran lobo macho. Los análisis veterinarios detectaron la causa de su muerte: una posta alojada en el vientre que le produjo la muerte tras, probablemente, varios días de agonía, ya que la munición estaba enquistada. El pasado año un accidente de tráfico se saldó con otro lobo muerto e importantes desperfectos en el vehículo, de forma que el coto de caza exclusivamente menor, sin comerlo no beberlo, se encuentra inmerso de un procedimiento judicial para determinar quién paga los daños. Recientemente los pastores han sufrido ataques de cánidos, lobos con grandes probabilidades, que han causado importantes daños en la cabaña ovina. Pero no son hechos aislados. Toda la zona Sur de León alberga de forma permanente o de paso ejemplares de lobo. Ocurre, sin embargo, que un mismo animal o pequeño grupo, puede desplazarse más de cuarenta kilómetros en una sola noche siendo avistados en varios lugares. Su oportunismo les lleva a alimentarse de forma diversa, pues consume desde carroña hasta pequeños roedores. Cuando caza, el lobo se muestra extremadamente inteligente y además puede hacerlo en grupo, repartiendo tareas entre sus miembros. En todo caso es un hecho comprobado que las poblaciones lobunas se han incrementado al Norte del Duero. Lo que para ecologistas y cazadores es una buena noticia, para los ganaderos, sin embargo, es todo lo contrario, si bien con una política de la Administración que acelerase los trámites para las indemnizaciones por daños y solucionase asuntos como el ya mencionado accidente de tráfico en Campo de Villavidel, podrían ser compatibles los intereses de unos y de otros y nadie puede negar que mantener esta fauna salvaje en los tiempos que corren resulta, además de una riqueza ecológica, todo un lujo.

tracking