«Mi ausencia les dio aún más motivación para ganar»
Un emocionado Gasol elogia el esfuerzo de sus compañeros
Pau Gasol soñaba desde que comenzó el Mundial de Japón con ser el protagonista de un gran éxito de la selección española. Lo ha sido, se convirtió en el centro de atención de la consecución del título, aunque no de la manera que había imaginado. Pau vivió una noche feliz después de la desgraciada lesión que le dejó fuera de la final y pese a no haber disputado el partido decisivo, fue elegido jugador más valioso del torneo. Además, se llevó el reconocimiento y la dedicatoria cariñosa de todos sus compañeros. «Cuando los vi con las camisetas que se pusieron para salir (con la leyenda 'Pau también juega') no sabía si ponerme a llorar antes del partido. No sabía que iban a tener ese detalle, ha sido maravilloso», aseguró Gasol, que también fue elegido miembro del quinteto ideal del campeonato. «Tengo el pie medio roto y estoy superfeliz. Ya no cabe una alegría mayor que ésta. Ya tocaba. La última vez nos faltó la suerte que necesitábamos y en esta ocasión el trabajo ha sido maravilloso, para recordar toda la vida», destacó el catalán. Orgullo «Sabían que yo no estaba y eso ayudó a mis compañeros, les dio aún más motivación para ganar. Estoy superorgulloso de ellos. ¡Cómo han jugado! No tengo elogios suficientes, esa defensa no la he visto nunca, parecía que nos fuera la vida, jugando sin complejos y sin miedo», dijo Gasol. Todo a pesar de que el vacío que dejaba en el equipo la rotura parcial del quinto metatarsiano era considerable.Y es que el pívot de los Grizzlies de Memphis ha saldado su participación el el Mundial de Japón con una estadística impresionante: más de 21 puntos, casi 10 rebotes y más de dos tapones por encuentro en poco más de 26 minutos de juego. No ha sido el máximo anotador del torneo (Yao Ming tiene mejor media y Nowitzki fue el que más puntos metió), ni el mejor reboteador (el alemán ha conseguido más rechaces), pero su influencia en el juego español, y sobre todo, su intimidación sobre el del rival, han sido determinantes como pocas veces antes. Gasol pasó «en las últimas horas por todos los estados de ánimo». Se le vio sufrir y disfrutar desde la banda. «Estuvo bien verlos jugar tan bien desde el banquillo», confesó Pau. Y no pudo aguantar las lágrimas cuando vio que España alcanzaba su mayor diferencia en el último cuarto (38-66). «Es verdad que ahí no he podido reprimirme, aunque no quería que se me notase que lo celebraba, porque todavía quedaban cuatro minutos para el final, pero el partido ha sido espectacular, brillante, histórico», resumió el jugador catalán. No sólo lo vivió en el banquillo o en la fiesta de celebración en el vestuario. «Ha sido un día muy especial, desde el desayuno hasta ahora. No he besado a tantos hombres en mi vida», comentó entre carcajadas. El papel de Marc Pau tuvo unas palabras de cariño para su hermano Marc, que hizo un trabajo ímprobo para ayudar a suplirle, sobre todo en defensa: «Estamos orgullosos de mi hermano. No se ha arrugado nunca. Ha aprovechado la oportunidad que ha tenido de jugar en esta selección y ha demostrado que nadie le ha regalado nada para estar aquí». Ahora, la duda es si los Memphis Grizzlies serán transigentes con la participación de Pau en el Europeo de España el año próximo y en los Juegos de Pekín del 2008. Porque Pau lo tiene muy claro: «Quiero estar en este equipo todo lo que pueda».