Su ambición le da al Laguna un empate frente al Huracán (3-3)
El equipo trepalense no supo mantener su ventaja con dos hombres más

El guardameta trepalense Javi no estuvo ayer muy afortunado frente a los vallisoletanos
Huracán y Laguna disputaron en la mañana de ayer un partido muy difícil de explicar, porque el primer tiempo fue de claro control de los vallisoletanos y terminaron perdiendo por 2-0; el segundo siguió por los mismos derroteros hasta que un penalti absurdo les metió en el encuentro y empataron en apenas un minuto; otro penalti absurdo permitió a los trepalenses adelantarse en el marcador, y cuando jugaban con dos hombres más y en el tiempo añadido volvieron a empatar los pucelanos, siendo el justo premio a su mayor ambición ante el conservadurismo local. Sin embargo, el encuentro así tiene al menos dos lecturas. De un lado, alguien debería decir a Javi, probablemente uno de los mejores porteros del grupo, que no se puede despejar hacia adentro; a los futbolistas que cuando su rival está en clara inferioridad numérica deben dedicarse a tocar y mantener la posesión del balón, para después buscar espacios libres con constantes cambios de orientación y, sobre todo, no dejar que el rival se acerque a su portería con un hombre completamente libre de marca en el interior del área de meta. Todo eso sucedió ayer, y el Huracán Z lo pagó con un empate que puede pasar una factura excesiva a sus aspiraciones al término de la competición regular. Lo demás, control completo del Laguna, latigazos del Huracán a ráfagas fruto de la calidad individual de sus hombres y una mayor capacidad realizadora.