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La Deportiva gira a la derecha
El cuerpo técnico blanquiazul estudia la incorporación de un hombre específico que pueda moverse por ese carril, tanto para relevar a Fran como para complementarle desde atrás
Reforzar la banda derecha es uno de los objetivos prioritarios para el cuerpo técnico de la Ponferradina. De hecho, aquí está la única demarcación en la que el equipo carece de dos futbolistas específicos, puesto que Fran no tiene relevo. El pasado verano se pensó en utilizar a gente más polivalente como podía ser el propio Rubén Vega, cuya movilidad por todas las zonas del ataque le permite actuar también arrancando desde la derecha. Sin embargo, el de Castrillo no es un hombre de banda. Jugar ahí no sólo requiere habilidad para doblegar a su marcador. También exige sacrificio en tareas defensivas para arropar al compañero que juega por detrás y ahí Rubén presenta carencias. Tampoco encajan otros jugadores como Diego Ribera, que necesita más libertad de movimiento para destilar su clase o el propio Ramón Pereira, resignado a cumplir con ese papel de revulsivo que le está tocando desempeñar. No ayuda que Toñín esté todavía poniéndose a tono tras su prolongada ausencia, puesto que Chupri podría encontrar un colaborador (a la vez que un competidor) con el que incluso compartir minutos sobre el césped. El problema se agudiza aún más cuando Pichi empieza a utilizar, cada vez con mayor profusión, a Fran para jugar por dentro. Cierto es que el zamorano hace daño también arrancando desde posiciones más centradas en el campo, pero eso deja el carril diestro aún más huérfano. De ahí que ahora mismo se estén barajando varias opciones para ocupar una ficha que todavía sigue sin dueño porque así lo decidieron técnicos y dirigentes el pasado verano, precisamente por si era necesario reforzar el plantel. Y eso siempre es necesario, aunque la clasificación fuera más generosa con los blanquiazules. Pero en este caso más aún. Tras los pasos de un delantero La llegada de un futbolista específico para la banda derecha no es obstáculo para buscar otro jugador de corte ofensivo. Hace algunas semanas que el técnico dejó entrever la necesidad de contar con un hombre que complemente el juego de Ignacio Risso. La soledad del uruguayo en la punta del ataque, además de limitar los recursos ofensivos del equipo, también facilita en gran medida la función destructora de sus marcadores. Rubén Vega tiene calidad para jugar en Segunda, pero no responde al perfil que buscan los técnicos. Cuando se optó por la contratación de Risso se tuvo en cuenta su gran temporada en Danubio, donde el charrúa se salió metiendo goles junto a Chevantón. La pareja se separó al año siguiente y Risso no ha encontrado otro «partenaire» que se beneficie de sus dejadas ni que le complemente distrayendo a los defensores enemigos. Encontrar un complemento para el uruguayo es otro de los objetivos que se marcan los técnicos de la Deportiva para un mercado invernal que ya está en marcha, pese a que el calendario diga otra cosa. No es bueno dilatar los movimientos puesto que la mayor parte de los fichajes realizados en diciembre empiezan a jugar a finales de febrero y sería bueno que llegara gente para entrenar desde ya.